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Propuesta de una conceptualización de la salud y la atención primaria

Leonardo Duque

 


 

En el campo de la salud ha habido diversos enfoques para solucionar el problema de la Atención Básica y entre las estrategias usadas están las de nutrir a las masas más desfavorecidas de una manera paternalista, proveerlos gratuitamente con servicios integrales de salud; las de recurrir a campañas de inmunización y distribución del sueros de rehidratación oral acompañados de campañas masivas de educación no formal.

Después de reflexionar profundamente sobre estas estrategias deducimos que:

Si centramos nuestra atención en el enfoque de atención primaria en salud, los objetivos del proyecto que escojamos dependen en grado sumo de la concepción que tengamos del ser humano y por consiguiente de su salud. A continuación algunos fundamentos y principios acerca de nuestra concepción de salud, los cuales nos pueden servir de base para la discusión; y si son aceptados serán fundamentales para la identificación de los objetivos, los indicadores, las prioridades y los principios de prioridad de los proyectos a financiar:

A) Si consideramos que el ser humano es un ser lleno de potencialidades, talentos y virtudes latentes entonces necesitamos de un sector salud que respete la educación como la base del desarrollo del país, ya que la educación será el mejor medio para que ese ser humano pueda poner todas sus potencialidades al servicio de sí mismo y de la comunidad. Tendremos a los educadores, formales y no formales, no sólo como los principales promotores de una salud autogestionaria a nivel comunitario, sino como uno de los gremios mejor organizados para la demanda de servicios médicos. Por consiguiente definiremos que tanto la educación como el trabajo son parte y requisito fundamental de la salud mental individual y colectiva. Obviamente que el descanso y la recreación también son parte de la salud, puesto que las potencialidades del individuo se evidencian con mayor poder si el cuerpo recibe un merecido descanso después de una ardua jornada. Si confiamos plenamente en la existencia de esas potencialidades del ser humano y en la capacidad intrínseca de su organismo de recuperar la salud si tiene acceso a una alimentación que le supla las deficiencias, también debemos mencionar que en el mediano o largo plazo, dependiendo del establecimiento de una mayor justicia social, cada individuo con los frutos de su trabajo debe asumir los costos del mantenimiento de su propia salud y aun contribuir a mejorar la salud de los más pobres y necesitados a través de las instituciones comunitarias que se consideren idóneas.

Por otra parte, la armonía, la paz y la justicia dependen de una serie de principios, y el cuerpo médico juega un papel fundamental en demostrar por métodos científicos que los prejuicios de raza y sexo no tienen ningún asidero y que lo que hacen mas bien es contribuir a retrasar las potencialidades humanas latentes. Otro, principio es aquel de la equidad y los enormes desniveles en la riqueza lo que tiene incidencia en la desnutrición del 40% de la población colombiana y especialmente en las zonas campesinas; hoy en día debe manejarse argumentos científicos para demostrar que la desnutrición no es solo la puerta de entrada a numerosas enfermedades sino que cuando es aguda retrasa de forma permanente las potencialidades del ser humano.

Como nuestro aporte enfatiza la importancia de la educación sugerimos preparar una cartilla que contenga unas lecciones que podrían tener los siguientes títulos:

1.     Las potencialidades del ser humano y de los demás seres.

2.     Las clases de alimentos y sus beneficios en relación con la prevención y curación de las enfermedades.

3.     Los procesos orgánicos y la transformación de los alimentos.

4.     Los prejuicios como enfermedades sociales, y el punto de vista de las ciencias de la salud.

5.     La desnutrición como puerta de entrada a las enfermedades y limitante del desarrollo de las potencialidades del ser.

6.     La salud como el mayor don.

7.     Las propiedades especificas de los componentes nutricionales y la calidad de la salud.

8.     La limpieza personal y el saneamiento ambiental.

9.     Los valores y su relación con el bienestar y la felicidad.

10. El afecto y sus efectos en la salud de la niñez.

11. La dieta como forma de recuperar y mantener la salud y las ciencias relacionadas.

12. Las proporciones en una dieta bien estructurada.

13. La importancia de la obligación de consultar un médico cuando estemos enfermos.

14. Algunos indicadores para medir la salud.

15. La responsabilidad, las sustancias tóxicas y las relaciones de causalidad.

16. Las sustancias adictivas, las leyes de la naturaleza y los desequilibrios en el organismo.

17. El costo social de las enfermedades crónicas derivadas del consumo de sustancias adictivas.

18. El concepto de libertad individual y las responsabilidades colectivas.

19. Todas ellas en un contexto que le de al individuo en base al conocimiento de las consecuencias positivas o negativas y con argumentos científicos y humanistas el poder de optar.

B) Si consideramos que el ser humano tiene una naturaleza material y espiritual la salud material dependerá en gran medida de una nutrición integral y balanceada que asegure un equilibrio de los diferentes componentes del cuerpo humano como la mejor manera para prevenir la incursión de las enfermedades; la salud espiritual dependerá de una virtud que es la limpieza que en el mundo de la medicina está relacionada con temas como la higiene o el saneamiento ambiental y del reconocimiento de la importancia de otros valores morales como la fidelidad para prevenir la promiscuidad sexual. Creemos que se hace necesario empezar a hablar muy directamente de los valores espirituales en su relación con el mundo material, y empezar a llamar a las cosas por su nombre.

La eficacia del proyecto de servicios solidarios en salud dependerá en última instancia de nuestra capacidad y la de las Empresas de Salud de correlacionar las propiedades alimenticias de los diferentes nutrientes requeridos por el ser humano, los valores morales y su relación con la paz, la justicia, la solidaridad, la nobleza y responsabilidad del ser humano con los conceptos de salud individual y colectiva.

C) Si consideramos que el ser humano es el ser más perfecto de la Creación, por la complejidad de su organismo altamente estructurado el cual requiere de una dieta armónicamente balanceada como un poderoso instrumento para mantener y recuperar la salud; entonces tendremos que la comunidad demandará del cuerpo médico una mayor atención de profesionales de la nutrición, de la ingeniería de alimentos y por consiguiente de médicos que receten una dieta alimenticia y que orienten y eduquen a la comunidad en esta ciencia. En las zonas rurales, de manera especial, se establecerían lazos más profundos con la agricultura y la agroindustria en lo relacionado a licencias de funcionamiento, y en base a las deficiencias nutricionales de la población sugerir productos que complementen los que actualmente se procesan y que contribuyan a fortalecer la economía local.

De esta manera habremos contribuido a que la población establezca la nutrición balanceada como el eje para conservar la salud individual.

Si lo anterior es salud y partiendo de la nutrición como su eje, podremos con mayor claridad, establecer conjuntamente con la comunidad a partir de sus necesidades básicas y asesorados por el cuerpo médico, una serie de principios que ayuden a establecer prioridades de inversión en la asignación presupuestal de los otros servicios que se consideran dentro del paquete básico de la Atención Primaria en Salud.

D) La atención primaria en salud debe establecer con claridad la posición científica y humanista respecto del consumo de sustancias nocivas. El consumo de alimentos con pesticidas, el abuso de drogas adictivas, el licor y el cigarrillo y en forma similar la no atención a las campañas de inmunización para prevenir enfermedades tienen serias consecuencias sobre la salud y unos costos sociales considerables. Si queremos una salud viable económicamente la comunidad y por consiguiente las Empresas de Salud, deben ser conscientemente advertidas no sólo de las consecuencias sino de los beneficios socioeconómicos que traería el abstenerse de su uso. Todos tendrían que asumir conjuntamente con sus asociados, el hecho ineludible de que colectiva e individualmente somos responsables de cuidar y mantener la salud de todos, y que por consiguiente tiene que haber consecuencias y tarifas discriminatorias para aquellos que después de haber sido educados y advertidos un número razonable de veces insisten en el consumo de esas sustancias nocivas o en no atender a las campañas de inmunización.

Tendrá sentido entonces en la nueva Constitución en su concepción sobre la descentralización de los servicios públicos pues no sólo el Estado Nacional seguiría siendo considerado como el responsable único , sino que todos y cada uno de los habitantes seremos responsables de la salud al igual que las organizaciones de base que demandan y ofrecen servicios de salud considerándonos como partes integrales de ese Estado.

Finalmente, si lo anterior es salud, aprenderemos más sobre el tema conjuntamente con los médicos, las enfermeras, los promotores y la comunidad; e inspirados en principios de organización de los servicios de salud que, una vez sistematizados, sirvan como estudios de casos para potencializar las capacidades de las comunidades y la de los profesionales de la salud.

Creemos que só1o así estaremos hablando de una participación significativa de la población, que se hace responsable, que genera modelos, descubre principios de organización que sistematiza y socializa sus conocimientos sobre la salud, y que cumple con lo dicho en la conferencia de la Organización Mundial de la Salud al definirse la Atención Primaria en Salud como: "La asistencia esencial, basada en métodos y tecnologías prácticas, científicamente fundamentados y socialmente aceptables, puestas al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad, mediante su plena participación, y a un costo que la comunidad y el país puede soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con un espíritu de auto responsabilidad y autodeterminación".

Es obvio que en una propuesta como ésta se está cuestionando implícitamente el modelo prevaleciente, y además si se pone en práctica se podría demostrar la incapacidad inherente del sistema actual para lograrlo...

 

UN ENFOQUE EQUIVOCADO:

El Problema y la Situación Actual:

La posibilidad real de administrar los asuntos públicos de una sociedad es lo que se denomina como gobernabilidad. "... el concepto de gobernabilidad se ha desarrollado a lo largo de las tres ultimas décadas en torno a varios escalones profundamente diferentes. El primero de ellos lo representaron distintos escritos sobre la "crisis de la democracia", posteriormente entró en boga la corriente intelectual preocupada por el rendimiento del sistema político, tanto en la esfera económica como institucional; también otro escalón fue el conformado por el debate en torno a la crisis del Estado; por último, en cuanto a su capacidad de alumbrar un modelo de desarrollo que facilite la prosperidad de los países menos avanzados."[1]

Para lograr lo propuesto haremos un análisis de la gobernabilidad en el contexto de los conceptos de Poder, Representación y Legitimidad, comparando la concepción prevaleciente y una más conciliadora desde el punto de vista Bahá'i'.

Acerca del concepto de poder:

Antes de proponer una definición acerca del concepto de poder examinemos las acepciones que recoge el Diccionario de la Real Academia Española:

·        Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que uno tiene para mandar o ejecutar una cosa.

·        Fuerza de un estado, en especial el militar.

·        Fuerza, vigor, capacidad, posibilidad, poderío.

·        Suprema potestad rectora y coactiva del Estado.

La reflexión que debe formularse ante la presencia del vocablo Poder, dependerá en suma del lugar teórico en que quiera situársele; por ello, si la adscripción del mismo modo se adentra. en la parcela del "valor último”, como fin deseable, por sí mismo, la ciencia puede hacer tres cosas:

1. Criticar la escasa claridad del concepto de Poder.

2. Poner en duda la consecuencia lógica de la construcción de una doctrina que intenta aislar al Poder de sus fuentes y de sus fines,

3. Llamar la atención sobre las consecuencias que acarrea para otros ideales ‑como la paz, la armonía, la libertad y la igualdad‑ esa valoración suprema del Poder"'

El concepto de poder se ha entendido de muchas maneras y este no es el documento para extenderse al respecto, pero vamos a tratar de continuar ampliando este concepto de poder en el resto del documento para ver si es consecuente con la multidimensionalidad del ser humano, y su heterogeneidad de intereses, fines y desarrollos en el contexto de algunas reflexiones.

Hoy en día la comunidad Bahá'i está claramente a la vanguardia de los cambios más profundos y radicales que haya experimentado civilización alguna. La Casa Universal de Justicia en el Documento acerca de la Prosperidad Mundial dice refiriéndose al concepto de poder después de cuestionar lo que han sido algunas concepciones tradicionales de autoridad: " La especie humana, espoleada por los requisitos de su propio proceso de maduración, siente el apremio de sacudirse de una idea de poder y de su empleo heredado de antiguo..”

La citas siguientes, como contexto, nos pueden servir de marco para definir un concepto de poder más acorde con la etapa de madurez de la raza humana: “La esencia de todo lo que Nos hemos revelado para ti, es la Justicia; representa para el hombre la liberación de la ociosa fantasía y la imitación, saber discernir con el ojo de la unidad su gloriosa obra, e investigar todas las cosas con ojo escrutador. La esencia de la sabiduría es el temor a Dios, terror a su azote y castigo, y aprehensión de su justicia y decreto."[2] Si definimos poder como la sabiduría de discernir y optar asumiendo las responsabilidades que hay en la solución a todo problema, entonces nos encontramos con una doble misión la de obedecer y la de liberar la capacidad de discernir y optar que tienen los demás. Muy diferente del concepto de poder prevaleciente, donde el signo del dinero, o el dividir para reinar y el tamaño de la fuerza bruta definen el poder. Estamos proponiendo como poder para la autogestión o autodeterminación la capacidad de discernir, que a través de un proceso educativo debe hacerse evidente, a fin de que un individuo, un grupo, un pueblo pueda optar por una fe y, un modelo, un método, o un elemento valorativo para así lograr su cosmovisión, asumiendo las consecuencias y responsabilidades que ello implica. Esto es de trascendental importancia cuando consideramos que nuestra misión debe ser considerar, para nuestra propia protección, como la base del orden jurídico y del sistema social a los campesinos y los agricultores por la importancia del servicio que ellos prestan.

Para salir del conflicto, necesitamos también examinar el concepto de desarrollo que hemos seguido hasta el momento. En diferentes momentos históricos se ha definido que las bases del desarrollo son la infraestructura, industrialización, la construcción, la apertura, etc. Aunque este no es el momento para cabo la enumerar lo que han sido las modas del desarrollo, estamos proponiendo que desarrollo es: poner en evidencia a través de un conjunto de experiencias y procesos las potencialidades del ser humano y las de los otros seres de la naturaleza y ponerlas al servicio de sí mismos y de los demás. Consecuentes con la anterior definición, la educación es el mejor instrumento para lograr aquello.

Las nuevas Constituciones Políticas invitan a la población a que asuma las responsabilidades del desarrollo y a que participe. Algo similar ocurre con el concepto de participación. Sin desconocer otros niveles de cooperación se está definiendo actualmente corno participación significativa aquella en la cual la población investiga, descubre, genera, valida, propone, sistematiza y socializa: leyes, principios, modelos, usos de potencialidades y técnicas.

Para terminar podríamos reflexionar sobre las siguientes frases acerca del poder en sus concepciones equivocadas. "La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano. Tres cosas bastan para conquistar y conservar el poder: habilidad, previsión y cañones.[3]

Al analizar el concepto de gobernabilidad se habla también de términos como: representación, democracia, participación y legitimidad, revisemos:

Respecto a la Representación:

El concepto de democracia que impera actualmente está vinculado a la existencia de partidos políticos y elecciones. En estas últimas, un gobierno (el resultante de esas elecciones, compuesto por uno o más partidos) obtiene legitimidad para gobernar. En este proceso de formación de gobierno a través del voto (cada persona vota por el programa que ideológicamente, representa mejor su propio interés), se, define el interés general mediante el programa (las políticas pretendidas y propuestas) que cada partido o coalición de partidos presenta. La legitimidad del gobierno proviene, por un lado del, carácter representativo de las instituciones públicas desde las que ejercen el poder; y, por otro lado, de su propia capacidad (de las instituciones y de los gobernantes) para representar e incluir diferentes intereses en el juego político.[4] La concertación de las fuerzas de presión únicamente con el fin de concretar unos intereses materiales no son suficientes para legitimar la multidimensionalidad de otros intereses, fines y desarrollos posibles en la heterogeneidad de un pueblo. Tampoco lo son luchando y anteponiendo los intereses de un grupo sobre los demás, la comunidad Bahá'i tiene claridad, a través de una visión unificada que satisface los anhelos de justicia y con el desarrollo de ideas-fuerza podemos unificad rápidamente los diferentes sectores de la sociedad, trascendiendo las posiciones gremialistas y partidistas.

Reflexionemos por un momento acerca de lo expresado por la Comunidad Internacional Bahá'i en el Documento sobre la Prosperidad Mundial: “Las instituciones conseguirán aflorar y encausar las potencialidades latentes en la conciencia de los pueblos del mundo en la medida en que el ejercicio de la autoridad se rija por principios en armonía con los intereses de una especie humana en rápida maduración."

Cómo puede entonces, un gobierno abrogarse el derecho de representar y ejecutar los intereses de todo un pueblo y su diversidad de organizaciones? Cómo puede pretender asumir solo, por ser los representantes elegidos, las responsabilidades correspondientes a la heterogeneidad de especificidades e intereses relacionados con las soluciones que le afectan al pueblo y la inmensa diversidad de organizaciones si ellos también son capaces de asumir parte de la responsabilidad?

Creemos que las organizaciones de la sociedad civil son excelentes lectoras e intérpretes de la realidad social, y que la autoridad de las instituciones proviene entre otras cosas de la experiencia y capacidad demostradas por los representantes elegidos. En la medida en que conjuntamente, los representantes elegidos del pueblo y las diferentes entidades de la sociedad, estén dispuestos a exponer sus propuestas en un espíritu de consulta, la posibilidad de "representar" los verdaderos intereses comunitarios se hace más evidente. Obviamente lo anterior implica claridad respecto a lo que son los principios de autoridad en el  concepto de lo que son las instituciones y el carácter de mera propuesta que tiene todo lo que es sometido a su consideración.

Respecto a la Democracia, la Participación y la Viabilidad del Modelo:

Una hipótesis fundamental será que la gobernabilidad quedará aquí asegurada en la medida en que un gobierno pueda simultáneamente mantener la legitimidad y promover el desarrollo socio-económico.

Teniendo en cuenta la crisis de la democracia nos tocará pensar en ella en el contexto de una participación significativa de la población y la capacidad del sistema actual "de alumbrar un modelo de desarrollo que facilitase la prosperidad de los países menos desarrollados"[5]y por supuesto de los más pobres.

Es interesante hoy en día cómo la gobernabilidad se ha definido una y otra vez como "el hecho de ser precisamente "el producto único de fuerzas diversas”[6], ...se ve conformada tanto por aquellos productos que provienen del gobierno en forma de políticas públicas, como por las respuestas que este recibe de la sociedad. "  La situación más grave al respecto es que el partido político elegido esta al servicio de los intereses y presiones de todos aquellos que pusieron los votos o financiaron las campañas políticas. "Se trata de la comprensión de la crisis de gobernabilidad como incapacidad de los gobernantes insertos en las condiciones contradictorias de los sistemas capitalistas' y, en segundo termino, como consecuencia de las demandas excesivas de los ciudadanos”[7]

Aquí nos corresponderá meditar y tomar la decisión de si el buen gobierno "no es un medio que por sí mismo necesariamente tienda a contribuir a la construcción de una sociedad más justa, igualitaria e integrada por individuos libres y más felices, pero sí lo puede ser para evitar que se deshaga"[8]  "La experiencia de la comunidad Bahá'i puede verse como un ejemplo. Su existencia es otra prueba convincente del pragmatismo de la visión de su Fundador de un mundo unido, otra evidencia de que la humanidad puede convivir como una sociedad global, dispuesta a enfrentarse a los desafíos que pueda implicar la llegada a su mayoría de edad. Si la experiencia Bahá'i puede contribuir en cualquier medida a fortalecer la esperanza en la unidad de la raza humana, nos sentimos felices de ofrecerla como modelo para su estudio. "[9]

Mientras los políticos, con fines populistas y electoreros, se ufanan de la sostenibilidad de un modelo de subsidios para los pobres, sería mejor pensar en que el modelo que tenemos que construir es de un lado eliminando los extremos de riqueza y pobreza, luchando, por una riqueza basada en el conocimiento y los valores morales y de otro lado enseñando a los pobres el valor real de las cosas y de la necesidad que implica, para la sostenibilidad del modelo, el que cada cual vaya asumiendo el costo real de la salud, la educación, los servicios públicos, etc. Verdaderamente el papel de la Administración Bahá'i es demostrar su potencial en el establecimiento de la justicia, para que en el mediano o largo plazo cada individuo sea capaz de asumir el costo real de los bienes y servicios necesarios para su bienestar y el de su familia. Es obvio para nosotros que el papel de las “Tasas de Justicia" es ayudar al pobre cuando este no tiene con qué asumir los costos de la educación, la salud o la alimentación de sus hijos.

Otro elemento relacionado con la gobernabilidad tiene relación con "la eficacia en el doble aspecto que requiere la capacidad de un régimen para encontrar soluciones a problemas: en cuanto a la idoneidad de las políticas diseñadas por el gobierno para reducir al mínimo el conflicto, asegurar una tendencia a repartición de la riqueza y propiciar su incremento; y con respecto a la capacidad operativa del gobierno para actuar sin sobresaltos, pudiendo realizar sus programas y no estando sujeto a elementos disfuncionales.[10]" Lo anterior implicará necesariamente estabilidad de largo plazo en las políticas es decir que se distingan por su continuidad y perseverancia en el esfuerzo prolongado, valorar y respaldar los aporte complementarios que hacen miles de organizaciones para conseguir el logro eficaz de los resultados.

Citaremos a Marisa Revilla quien en un artículo titulado "Gobernabilidad y Movimientos Sociales, una Relación Difícil expresa que la gobernabilidad no es sólo un asunto de elecciones y representación como se ha entendido hasta ahora, sino que "Desde el punto de vista de la Democracia como participación, la emergencia de un movimiento social siempre contribuye a la gobernabilidad. Si consideramos la democracia, más allá de la capacidad de intermediación y representación de los partidos políticos y de la definición de unas ciertas "reglas del juego", como la posibilidad de participar, individual y colectivamente, en la construcción del "orden" social y político que emana de y regula una sociedad, esto es como la expresión de las potencialidades de la sociedad civil, la aparición de un movimiento social puede significar la introducción de un nuevo actor en la configuración del orden. En este proceso de (re) constitución de una identidad colectiva y de producción de sentido, inherente al movimiento social, se resuelve la situación de exclusión individual que hemos situado en la base de la aparición de un movimiento social. En este sentido, el movimiento social "dota" de una identidad colectiva a ciertos individuos, define su interés y, por tanto, se constituye como una nueva "voz" de la sociedad civil que puede llegar a participar en la producción del orden y puede contribuir al. cambio social." realmente no hay otro camino distinto a esta gobernabilidad, que asume al ser como un individuo responsable que puede ayudar al desenvolvimiento de ese orden. En el contexto de una percepción de la raza humana en un estado de madurez con capacidad de participar responsablemente de una manera significativa en la solución de todo problema, son evidentes nuestras diferencias con aquéllos que han definido la gobernabilidad como aquella ideología que a ellos les legitima el representar y ejecutar los intereses del pueblo.

La comunidad Bahá'i presenta por ejemplo, una administración basada en la justicia como principio administrativo que nunca querrá ser burocrática y mas bien preferirá concertar con las diferentes organizaciones de la sociedad civil, liberando sus capacidades autogestionarias. No es acaso un signo de madurez que hayan surgido en América Latina centenares de miles de organizaciones de la sociedad civil que, ante la imposibilidad del Estado para cumplir con los compromisos prescritos en la Constitución y las Leyes, desearan asumir esas responsabilidades con mayor eficiencia y eficacia?

¿Qué modelo de gobierno, de los prevalecientes en el mundo, es "verdaderamente representativo" y es capaz de liberar una participación significativa de la población y de consultar y concertar la heterogeneidad de intereses, fines y desarrollos posibles?

La Legitimidad:

Entre las características de las situaciones de ingobernabilidad se encuentran " 1) la indisciplina manifestada "en los esfuerzos que realizan determinados ciudadanos para influir en las decisiones públicas por modos violentos, ilegales o anómalos"; 2) la inestabilidad, en cuanto a fracaso de los intentos de la élite política "para Conservar sus posiciones de dominación o para reproducir las coaliciones preexistentes"; 3) la ineficacia entendida como la disminución de la capacidad de políticos y burócratas "para alcanzar los objetivos deseados y asegurar el acatamiento de ellos por medio de medidas de coordinación obligatorias o de decisiones emanadas de la autoridad del Estado; y 4) la ilegalidad, es decir, los esfuerzos realizados por los poseedores de un poder corporativo de alto nivel "para evadir restricciones legales y constitucionales en búsqueda de ventajas e incluso de su propia supervivencia"."

Para hacer más claro este asunto de la legitimidad sería bueno pensar en alguna definición. He aquí dos que parecen interesantes: 1). En cuanto a la legitimidad del sistema político, entendida en su vertiente estricta de creencia en que las instituciones existentes son mejores que otras que pudieran haber sido establecidas, y que por tanto el Gobierno puede exigir obediencia." 2). "La legitimidad del Gobierno consiste en la aceptación de su autoridad por parte de los ciudadanos. "[11]

La mayor parte de la solución al problema anterior se encuentra en el contexto de una gobernabilidad comprometida con el cumplimiento de las leyes, y no como lo que ocurre actualmente

Finalmente, ¿quien tiene el poder? ¿Para qué tratar de influir en el sistema actual? Para qué desperdiciar nuestras energías en toda una dialéctica de señalamiento inútil. Meditemos mas bien sobre lo que dijo en 1931 Shoghi Effendi[12] en "La Meta de un Nuevo Orden Mundial”en un aparte titulado La Impotencia de los Estadistas, que dice: “Muy amados amigos! La humanidad, ya sea considerada a la luz de la conducta individual del hombre o de las relaciones existentes entre comunidades organizadas y naciones, lamentablemente se ha desviado muchísimo y ha sufrido una declinación demasiado grande como para ser redimida mediante los esfuerzos aislados de sus mejores gobernantes y estadistas, por muy desinteresados que sean sus motivos, por muy coordinada que sea su acción, por muy fervorosos que sean en su celo y devoción a su causa. Ningún esquema que todavía puedan diseñar los cálculos de los mayores estadistas; ninguna doctrina que se propongan desarrollar los más distinguidos exponentes de la teoría económica; ningún principio que puedan esforzar por inculcar los más fervientes moralistas suministraran, en última Instancia, los cimientos adecuados sobre los que ha de erigirse el futuro de un mundo aturdido”.

“Ninguna apelación a la tolerancia mutua que puedan hacer los que entienden las condiciones del mundo, no importa lo apremiante e insistente que sea, podrá calmar las pasiones o contribuir a restaurar el vigor. Ni tampoco ningún esquema general de mera cooperación internacional organizada, en cualquier sector de la actividad humana y por muy ingeniosa que sea su concepción o muy amplio su alcance, logrará erradicar la causa primera del mal que ha perturbado tan bruscamente el equilibrio de la sociedad actual. Ni siquiera, me atrevo a afirmar, la acción misma de inventar el mecanismo requerido para la unificación política y económica del mundo ‑principio sostenido cada vez más en los últimos tiempos podrá por sí sola proveer el antídoto contra el veneno que progresivamente va minando el vigor de los pueblos y naciones organizadas”.

“Que otra cosa podemos afirmar confiadamente que no sea la abierta aceptación del Programa Divino enunciado por Bahá’u’lláh con tanta simpleza y fuerza hace sesenta años, el cual encarna en sus principios esenciales el esquema ordenado por Dios para la unificación de la humanidad en esta era, al que se agrega una férrea convicción de la infalible eficacia de todas y cada una de sus disposiciones; aceptación y convicción, las cuales serán finalmente capaces de resistir las fuerzas de desintegración interna; estas de no ser frenadas, seguirán necesariamente carcomiendo las partes vitales de una sociedad desesperada? Es hacia esta meta ‑ la meta de un nuevo Orden Mundial, Divino en su origen, omnímodo en sus alcances, equitativo en sus principios y desafiante en sus rasgos ‑ por los que ha de bregar un humanidad hostigada."

Pero, quien quiere mandar? Quién quiere ofrecerse voluntariamente a pertenecer a instituciones cuyo único objetivo sea servir a la humanidad? Simplemente, ante el derrumbamiento de las instituciones actuales nuestro papel por un lado debe ser el de asociarnos con todos aquellos interesados en "construir un mundo nuevo, una nueva civilización" contribuyendo a liberar su capacidad de discernir, optar y participar en la solución, por otro lado a las instituciones Bahá’ís les corresponde asumir su rol y capacidad inherentes de ordenadoras y organizadoras de los asuntos humanos.

Si volvemos a reflexionar sobre lo que Bahá’u’lláh dijo "La fuente del valor y del poder es la promoción de la Palabra de Dios, y la constancia en su Amor" nos daremos cuenta, sin temor a equivocarnos, que el coraje y la autoridad, para tales cambios, se la ha dado a los pueblos de la tierra la Todopoderosa y Omnisapiente Palabra de Dios siempre y cuando como Bahá’ís la promovamos y seamos firmes en su Amor. Si de una manera abierta y transparente hablamos a los representantes actuales de las obsoletas instituciones acerca de las pretensiones de este nuevo orden, podemos dejar a ellos la opción y la responsabilidad que implica el uso de su poder.

Consecuentemente con lo anterior lo que sí debe quedar claro es la profundidad del cambio, citaremos algunos apartes del documento sobre Prosperidad Mundial para, que esto quede claro: “El movimiento en este sentido apenas ha comenzado. En su mismo despliegue ha de ir originando una nueva comprensión de la naturaleza de la familia y de los derechos y responsabilidades de sus miembros. Transformará completamente el papel desempeñado por las mujeres en todos los niveles de la sociedad. La radicalidad de su efecto reordenador podrá apreciarse en la relación que las personas mantienen con el trabajo, así como en su noción del lugar que ocupa la actividad económica en sus vidas. Acarreará cambios trascendentales en el gobierno de los asuntos humanos y en las instituciones creadas para impulsarlo”. “La tarea de concebir una estrategia de desarrollo global que acelere la madurez de la humanidad conlleva el desafío de remodelar radicalmente todas las instituciones de la sociedad. La empresa obliga a replantearse de raíz la mayoría de los conceptos y supuestos que hoy rigen la vida económica y social.”[13]

Bahá’u’lláh mismo dijo refiriéndose a Sus Leyes: "!Oh vosotros pueblos del mundo! Sabed ciertamente que mis mandamientos son las lámparas de mi amorosa providencia entre mis siervos, y las, llaves de mi misericordia entre mis criaturas", pues como todas las leyes divinas su influencia se refleja en el mundo fenomenal. Sin embargo, conscientes en sólo en un pequeño grado de las enormes y abrumadoras responsabilidades que individualmente preferiríamos no asumir, y sólo por ser miembros de Instituciones ordenadas por Dios y por obediencia a Dios y a sus Leyes en las cuales el ha ordenado un nuevo sistema de gobierno, un nuevo orden mundial como remedio a la desunidad, pugna e injusticia que hoy prevalecen en el mundo nos atrevemos, no por nuestro deseo sino por obediencia al mandato de las convenciones donde fuimos elegidos, con humildad, a ofrecer nuestras fuerzas y capacidad al servicio de la sociedad.

Nuestra perseverancia para luchar en forma decidida y pacífica, (aunque a veces parezca imposible para otros), por cambios profundos en el ordenamiento del mundo y sus actuales instituciones recurriendo a la conciencia del individuo y a la responsabilidad que tiene en asumir una posición para consigo, mismo y con el resto de la humanidad, y de la decisión que cada cual asuma respecto a la lealtad con los demás dependerá en última instancia la prosperidad espiritual y material de la humanidad. Nuestro fruto será la paz duradera;

La siguiente frase dicha por Bahá’u’lláh nos servirá para concluir este análisis del concepto de poder: "La esencia de la verdadera seguridad es guardar silencio, mirar el fin de las cosas y renunciar al mundo". Nos corresponde demostrar con hechos la eficiencia de nuestro sistema; la capacidad de alumbrar y dirigir un nuevo modelo, y el reconocimiento de las masas que depositan su confianza en un orden más legítimo y representativo, involucrándonos en todos los aspectos de la vida de las naciones.

 


 

NOTAS:

 

[1] Manuel Alcántara Sáez. Gobernabilidad y Democracia: De La Gobernabilidad, Pág. 7

[2] Baha’u’lláh, Tablas de Baha’u’lláh. Pág. 181 y 183,

[3] Vicente Vega, Diccionario Ilustrado de Frases Célebres y citas literarias. Pág. 501

[4] Ibid, Marisa Revilla. Pág. 22

[5] Idem. Manuel Alcántara Saez

[6] Idem.

[7] Idem.

[8] Idem.Pág 8.

[9] La Promesa de la Paz Mundial, La Casa Universal de Justicia. Pág. 24

[10] Idem. Manuel Alcántara Saez

[11] Marisa Revilla, Gobernabilidad y Movimientos sociales, Una relación difícil. Pág 22

[12] Guardián de la Fe Bahá’í, hasta 1957

[13] “Prosperidad mundial”. Pág. 7 -15

 



 

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