La Pluma del Conocimiento |
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El Secreto de la Civilización DivinaAbdú’l-Bahá(*)(**)(***) |
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SUMARIOI. CAUSAS DEL COLAPSO DE LA CIVILIZACION·
Que el individuo
sea víctima de sus apetitos personales ·
La falta de fe
religiosa y la ignorancia ·
El afán de lucro
de los líderes del pueblo ·
La corrupción de
la religión ·
El prejuicio y el
fanatismo II. CAUSAS DEL SURGIMIENTO DE LA CIVILIZACIÓN·
Florecimiento del
intelecto, del espíritu y sabiduría ·
Empleo de los
instrumentos que promueven la paz y el bienestar ·
Expansión de la
educación, el desarrollo de las artes y ciencias útiles ·
El
establecimiento de una legislación justa conforme con las leyes divinas ·
Adquisición de
conocimientos beneficiosos de los pueblos extranjeros ·
Inicio de la
verdadera civilización: firma de un tratado de paz universal ·
Sabiduría y
justicia de los gobernantes ·
La religiosidad y
la Religión ·
El amor y la
fraternidad III. GUIA HACIA EL SENDERO DE FUTURA GRANDEZA·
El individuo debe
llegar a ser fuente de bien social ·
Fortalecimiento
de relaciones con países vecinos ·
Limitación de la
autoridad política absoluta ·
Eliminación del
soborno y la corrupción ·
Educación de la
población ·
Los parlamentos
deben reunir unos requisitos mínimos ·
La riqueza
material encomiable ·
Desarrollo de los
atributos de perfección: erudición, justicia, imparcialidad,
magisterio, temor de Dios, etc. ·
Desarrollo de un
procedimiento único para resolver los litigios ·
El objetivo de la
civilización y sus medios ·
La civilización
tiene que estar sustentada en la moralidad ·
Abolición de las
guerras ·
Mantenimiento de
una pequeña fuerza armada con fines de orden y seguridad ·
Pena capital ·
Fe, artes,
conocimientos y economía ·
Servicio ·
Revisión de los
programas curriculares de estudio ·
Publicación de
los buenos pensamientos
EL SECRETO DE LA CIVILIZACION DIVINA I. CAUSAS DEL COLAPSO DE LA CIVILIZACION· Que el individuo sea víctima de sus apetitos personales “Y
esta es la extrema vileza del hombre, que viva inerte, apático,
insensible, comprometido solo con sus propios bajos apetitos. Cuando él
es así, tiene a su ser sumido en la más profunda ignorancia y
salvajismo, hundiéndose más abajo que las brutas bestias.” (p. 5) ·
La
falta de fe religiosa y la ignorancia “Una
investigación minuciosa mostrará que la causa principal de la opresión
y la injusticia, de la iniquidad, la irregularidad y el desorden, es la
falta de fe religiosa en el pueblo, y el hecho de que es ignorante.”
(p. 22) “La
razón principal de la decadencia y caída de los pueblos es la
ignorancia. En la actualidad, las masas entre el pueblo no están tan
siquiera informadas de los asuntos ordinarios, cuanto menos comprenden
la esencia de los problemas importantes y las necesidades complejas de
la época.” (p. 131, 132) ·
El
afán de lucro de los líderes del pueblo “Ellos
no han comprendido apropiadamente que el supremo honor y la verdadera
felicidad del hombre, consisten en el respeto de sí mismo, en la
elevadas resoluciones y nobles propósitos, en la integridad y la
calidad moral, y en la pureza de la mente. Por el contrario, ellos han
imaginado que su grandeza consiste en la acumulación de bienes mundanos
por cualesquier medios de su alcance.” (p. 23) ·
La
corrupción de la religión “Nuestro
propósito es poner se manifiesto cómo la verdadera religión promueve
la civilización y el honor, la prosperidad y el prestigio, la erudición
y el progreso de un pueblo, en otro tiempo abyecto, esclavizado e
ignorante, y cómo, cuando él cae en las manos de líderes religiosos
necios y fanáticos, es desviado hacia fines censurables, hasta que
este, el más grande de los esplendores, se vuelve la noche más
oscura.” (p. 96, 97) “Los
historiadores europeos de renombre, describiendo las condiciones,
costumbres, política, ilustración y cultura, en todos sus aspectos, en
las épocas antigua, medieval y moderna, registran en forma unánime que
durante los diez siglos que abarca la Edad Media, desde el comienzo del
siglo sexto de la era cristiana hasta el final del decimoquinto, Europa
fue, en todo sentido y en grado extremo, bárbara y oscura. La principal
causa de ello fue que los monjes, considerados por los pueblos europeos
como líderes espirituales y religiosos, habían renunciado a la gloria
sempiterna que deriva de la obediencia a los sagrados mandamientos y las
enseñanzas celestiales del Evangelio, y habían aunado sus fuerzas con
las de los dirigentes presuntuosos y tiránicos de los gobiernos
temporales de la época.” (p. 104) “¡Ay,
es inútil! Cuando las armas están en manos de los cobardes, la vida y
las propiedades de los hombres se hallan en peligro, y los ladrones solo
se hacen más fuertes. Cuando, de igual manera, un clero muy imperfecto
adquiere el control de los asuntos, se interpone como una pesada cortina
entre el pueblo y la luz de la Fe.” (p. 116) ·
El
prejuicio y el fanatismo “Se
encuentra, por ejemplo, que un individuo, buscando mejorar sus propios
pequeños y personales asuntos, puede obstaculizar el avance de todo un
pueblo. Por llevar agua a su propio molino, dejará resecar y marchitar
a las granjas y huertas de los demás. Por mantener su propio liderazgo,
conducirá permanentemente a las masas hacia aquel prejuicio y
fanatismo, los cuales subvierten el propio fundamento de la civilización.”
(p. 125) II. CAUSAS DEL SURGIMIENTO DE LA CIVILIZACIÓN·
Florecimiento
del intelecto, del espíritu y sabiduría “Si
observamos objetivamente al mundo del ser, se hará evidente que de edad
en edad, el templo de la existencia ha sido embellecido continuamente
con una nueva gracia, y distinguido con un esplendor siempre variable,
consecuencia de la sabiduría y el poder del pensamiento.” (p.1 ) “Este
supremo emblema de Dios es el primero en el orden de la creación, y
primero en rango, y tiene precedencia por sobre todas las cosas creadas.
Tal como lo atestigua la Sagrada Tradición: “Antes que todo lo demás,
Dios creó la mente”. Desde la aurora de la creación, ella fue
revelada en el templo del hombre.” (p.1) “Los
instruidos espiritualmente son lámparas de guía entre las naciones, y
estrellas de buena fortuna resplandeciendo desde los horizontes de la
humanidad. Son las fuentes de vida para aquellos que yacen en la muerte
y la ignorancia y la inconsciencia, los claros manantiales de las
perfecciones para aquellos sedientos que vagan en el yermo de sus
defectos y errores. Son los puntos de amanecer de los emblemas de la
Unidad Divina y los iniciados en los misterios de glorioso Qur’án.
Son los hábiles médicos para el doliente cuerpo del mundo, son el
seguro antídoto contra el veneno que ha corrompido a la sociedad
humana. Son la fuerte ciudadela protectora de la humanidad, y el
inexpugnable santuario para los penosamente afligidos, las ansiosas y
atormentadas víctimas de la ignorancia.” (p. 40, 41) ·
Empleo
de los instrumentos que promueven la paz y el bienestar “Ahora,
con elevada resolución, debemos levantarnos para echar mano de todos
aquellos instrumentos que promueven la paz y el bienestar y la
felicidad, el conocimiento, la cultura y la industria, la dignidad, el
valor y la posición de la totalidad de la raza humana.” (p. 5) ·
Expansión
de la educación, el desarrollo de las artes y ciencias útiles “La
expansión de la educación,
el desarrollo de las artes y ciencias útiles, la promoción de la
industria y la tecnología, ¿acaso serían perjudiciales? Pues un
esfuerzo tal enaltece al individuo dentro de la masa, y lo eleva desde
las profundidades de la ignorancia hacia las más altas cimas del
conocimiento y la excelencia humana.” (p. 17) ·
El
establecimiento de una legislación justa conforme con las leyes divinas “El
establecimiento de la legislación justa, conforme con las leyes Divinas
que garanticen la felicidad de la sociedad y protejan los derechos de
toda la humanidad, y que sean una inexpugnable prueba en contra de la
agresión, estas leyes, que aseguran la integridad de los miembros de la
sociedad y su igualdad ante la ley, ¿podrían inhibir su prosperidad y
su éxito?” (p. 17) ·
Adquisición
de conocimientos beneficiosos de los pueblos extranjeros “Ha
quedado ahora clara e irrefutablemente demostrado que la
importación de países extranjeros, de los principios y
procedimientos de la civilización y la adquisición, desde esos países,
de las ciencias y técnicas –en suma, de cualesquier cosas que
contribuyan al bien general– es absolutamente permisible.” (p. 38,
39) “Uno
debería considerar los otros avances tecnológicos, las ciencias, las
artes y las formas políticas de probada utilidad, a la misma luz, ello
es, aquellos procedimientos, los cuales, a través de las edades han
sido reiteradamente puestos a prueba y cuyos múltiples usos y ventajas
han dado como resultado la gloria y grandeza del Estado, y el bienestar
y progreso del pueblo. Si todo esto fuese abandonado por una razón sin
valía, y si se intentase que otros métodos de reforma acontezcan, y
sus ventajas fueran puestas a prueba, muchos años y muchas vidas habrían
de pasar.” (p. 137) ·
Inicio
de la verdadera civilización: firma de un tratado de paz universal “La
verdadera civilización desplegará su estandarte en el mismo corazón
del mundo, cuando cierto número de sus distinguidos y magnánimos
soberanos –los brillantes prototipos de devoción y determinación-
por el bien y la felicidad de toda la humanidad, se levanten con firme
resolución y clara visión para establecer la Causa de la Paz
Universal. Deberán convertir a la Causa de la Paz en objeto de consulta
general, y tratar por todos los medios a su alcance de establecer la unión
de las naciones del mundo. Deberán pactar un tratado obligatorio y
establecer un convenio cuyas disposiciones serán firmes, inviolables y
definitivas. Deberán proclamarlo a todo el mundo y obtener para él la
sanción de toda la raza humana. Esta noble y suprema empresa
–verdadera fuente de paz y bienestar para el mundo entero– deberá
ser considerada como sagrada para todos los que habitan la tierra. Todas
las fuerzas de la humanidad habrán de movilizarse para asegurar la
estabilidad y permanencia de este Más Grande Convenio. En este omnímodo
Pacto, los límites y fronteras de todas y cada una de las naciones
quedarán claramente fijados, los principios fundamentales de las
relaciones entre los gobiernos serán definitivamente establecidos, y
todos los acuerdos y obligaciones internacionales quedarán
determinados. Asimismo el número de armamentos de cada gobierno habrá
de ser estrictamente limitado, pues si se permitiera aumentar los
preparativos para la guerra y la fuerzas militares de cualquier nación,
ello despertaría la sospechas de las otras. El principio fundamental
que subyace en este solemne Pacto deberá ser tan firme que si algún
gobierno violase alguna de estas disposiciones, los demás gobiernos de
la tierra deberán levantarse para reducirlo a completa sumisión; más
aún, la raza humana en su totalidad decidirá, con todas las fuerzas a
su alcance, abolir ese gobierno. De aplicarse este, el más grande de
los remedios al cuerpo enfermo del mundo, sin duda él se recuperará de
sus males y permanecerá eternamente seguro y a salvo.” (p. 77, 78,
79) ·
Sabiduría
y justicia de los gobernantes “Existen
dos poderosos estandartes, los cuales, cuando proyecten su sombra
cruzando la corona de algún rey, harán que la influencia de su
gobierno penetre con rapidez y facilidad la tierra entera, como si fuera
la luz del sol: el primero de estos estandartes es la sabiduría; el
segundo es la justicia.” (p. 85) ·
La
religiosidad y la Religión “La
religión es la luz del mundo, y el progreso, los logros y la felicidad
del hombre son el resultado de la obediencia a las leyes establecidas en
los Libros Sagrados. En suma, se puede demostrar que en esta vida, tanto
exterior como interiormente, la más poderosa de las estructuras, la más
sólidamente establecida, la más perdurable, la que permanece en
guardia sobre el mundo, garantizando las perfecciones espirituales y
materiales de la humanidad, y protegiendo la felicidad y la civilización
de la sociedad, es la religión.” (p. 86, 87) “Es
verdad que existen individuos necios que nunca han examinado debidamente
los fundamentos de las religiones divinas, quienes han basado su
criterio en el comportamiento de algunos religiosos hipócritas, y han
medido a toda persona religiosa con esa vara, y con ello han llegado a
la conclusión de que las religiones son un obstáculo para el progreso,
un factor divisivo y una causa de malevolencia y enemistad entre los
pueblos.” (p. 87) “Considerad
si existe en algún sentido y en la creación entera, algún principio más
poderoso que la religión, o si algún poder concebible es más
penetrante que los diferentes credos divinos, o si instrumento alguno
puede crear verdadero amor y fraternidad y unión entre todos los
pueblos, como lo puede hacer la creencia en un Dios todopoderoso y
omnisciente, o si fuera de las leyes de Dios ha existido evidencia
alguna de otro medio para la educación de toda la humanidad, en cada
aspecto de la rectitud.” (p. 100, 101) “El
propósito de estas referencias es establecer el hecho de que las
religiones de Dios son la verdadera fuente de las perfecciones
espirituales y materiales del hombre, y el manantial de la iluminación
y el conocimiento benéfico para toda la humanidad.” (p. 114) “Por
el Señor Dios, no hay otro Dios sino Él; incluso los menores detalles
de la vida civilizada provienen de la indulgencia de los Profetas de
Dios. ¿Que cosa de valor para la humanidad ha existido jamás que no
haya sido primeramente expuesta, ya sea en forma directa o por
inferencia, en las Sagradas Escrituras?” (p. 115, 116) “Es
imposible para un ser humano apartarse de sus propias ventajas egoístas,
y sacrificar su propio bien por el bien de la comunidad, como no sea a
través de la verdadera fe religiosa. Pues el amor propio forma parte de
la misma arcilla del hombre, y no es posible que, sin alguna esperanza
de una recompensa sustancial, él se desentienda de su presente bien
material.” (p. 116) “Es
la religión, en suma, la que produce todas las virtudes humanas, y
estas virtudes son las brillantes candelas de la civilización.” (p.
118, 119) ·
El
amor y la fraternidad “Ciertamente,
el mayor de los medios para el logro del progreso y la gloria del
hombre, el supremo instrumento para la ilustración y la redención del
mundo, es el amor, y la fraternidad, y la unidad entre todos los
miembros de la raza humana. Nada puede realizarse en el mundo, ni
siquiera concebirse, sin unidad y acuerdo, y el perfecto recurso para
producir camaradería y unión, es la verdadera religión.” (p. 89) III. GUIA HACIA EL SENDERO DE FUTURA GRANDEZA·
El
individuo debe llegar a ser fuente de bien social “Y
el honor y distinción del individuo consisten en que, entre todas las
multitudes del mundo, llegue a ser una fuente de bien social. ¿Puede
concebirse una mayor munificencia que esta, que un individuo al mirar
dentro de si mismo, encuentre que ha llegado ha ser, por la confirmadora
gracia de Dios, la causa de
paz y bienestar, de felicidad y beneficio de sus congéneres? ¡No¡,
por el único Dios verdadero, no existe gloria más grande, ni deleite más
completo.” (p.3 ) ·
Fortalecimiento
de relaciones con países vecinos “¿Sería
descabellado tomar en la actualidad medidas que garanticen nuestra
futura seguridad? ¿Parecería miope, imprevisor y erróneo, constituiría
una desviación de lo que es correcto y apropiado, si fortaleciéramos
nuestras relaciones con los países vecinos, si firmáramos tratados
obligatorios con las grandes potencias, si promoviéramos las
relaciones amistosas con los gobiernos bien intencionados, si
atendiéramos la expansión del comercio con las naciones de Oriente y
Occidente, si desarrolláramos nuestros recursos naturales, y si
incrementáramos la riqueza de nuestro pueblo?” (p. 18) ·
Limitación
de la autoridad política absoluta “¿Podría
significar la ruina de nuestros súbditos que los gobernantes
provinciales y de distrito fuesen relevados de su actual autoridad
absoluta, mediante la cual ellos rigen exactamente como les place, y en
cambio fuesen limitados a la equidad y la verdad, y sus sentencias
concernientes a la pena capital, al encarcelamiento y cosas similares,
estuviesen supeditadas a la confirmación del Sháh y de las cortes
superiores de la capital, quienes en primer lugar investigarían
debidamente el caso y determinarían la naturaleza y gravedad del
crimen, y luego dictarían una sentencia justa sujeta a la promulgación
de un decreto del soberano?” (p. 18,19) ·
Eliminación
del soborno y la corrupción “Si
el soborno y la corrupción, conocidos actualmente por los agradables
nombres de regalos y favores, fuesen para siempre abolidos, ¿serían
amenazados los fundamentos de la justicia?” (p. 19) ·
Educación
de la población “Es
obvio que hasta que la
gente no sea educada, que la opinión pública no sea correctamente
enfocada, que los funcionarios gubernamentales, aun los de menor
importancia, no estén libres del más pequeño vestigio de corrupción,
un país no puede ser debidamente administrado.” (p. 19,20) “El
primordial, el más urgente requisito es la promoción de la educación.
Es inconcebible que alguna nación pudiese alcanzar la prosperidad y el
éxito a menos que este supremo, este fundamental asunto sea
promovido.” (p. 131) “Observad
cuidadosamente cómo la educación y las artes de la civilización
confieren honor, prosperidad, independencia y libertad a un gobierno y a
su pueblo.” (p. 134) ·
Los
parlamentos deben reunir unos requisitos mínimos “Aun
cuando el establecimiento de los parlamentos, y la organización de las
asambleas consultivas, constituyen el fundamento mismo y el lecho de
roca del arte de gobernar, existen varios requisitos esenciales que
estas instituciones deben cumplir. En primer lugar, los miembros
elegidos deben ser rectos, temerosos de Dios, altruistas,
incorruptibles. En segundo lugar, ellos deben conocer plenamente, en
cada detalle, las leyes de Dios, estar informados de los más elevados
principios de la ley, versados en las reglas que gobiernan la
administración de los asuntos internos y la conducción de las
relaciones exteriores, hábiles en las artes útiles de la civilización,
y satisfechos con sus lícitos emolumentos.” (p. 21) ·
La
riqueza material encomiable “La
riqueza es loable en grado sumo, si ella es adquirida por el propio
esfuerzo individual y la gracia de Dios, mediante el comercio, la
agricultura, las artes e industrias, y si es gastada en propósitos
filantrópicos. Por sobre todo, si una persona de buen juicio y de
recursos iniciara medidas que pudieran enriquecer universalmente a las
masas del pueblo, no podría haber una obra más grande que esta, y su
posición a la vista de Dios sería el logro supremo, pues tal
benefactor proveería a las necesidades y aseguraría el confort y
bienestar de una gran multitud. La riqueza es muy encomiable, siempre
que toda la población sea rica.” (p. 29, 30) ·
Desarrollo
de los atributos de perfección: erudición, justicia, imparcialidad,
magisterio, temor de Dios, etc. “El
primer atributo de perfección es la erudición y los logros culturales
de la mente, y esta eminente posición es alcanzada cuando el individuo
combina en sí mismo un consumado conocimiento de aquellas complejas y
transcendentales realidades concernientes a Dios, de las verdades
fundamentales de la ley política y religiosa” (p. 43) “El
segundo atributo de perfección es la justicia y la imparcialidad. Ello
significa no tomar en cuenta los beneficios personales ni las ventajas
egoístas, y hacer cumplir las leyes de Dios sin la menor preocupación
por ninguna otra cosa. Significa verse a uno mismo tan solo como uno más
entre los siervos de Dios, el Todo Poseedor, y con la excepción de
aspirar a la distinción espiritual, nunca tratar de destacarse por
sobre los demás. Significa tomar en cuenta el bienestar de la comunidad
como el bienestar propio. Significa, en suma, considerar a la humanidad
como si fuera una sola persona y a uno mismo como un miembro de esa
forma corpórea, y saber con certeza que si cualquier miembro de ese
cuerpo está adolorido o lesionado, ello inevitablemente redundará en
el sufrimiento de todos los demás.” (p. 47) “El
tercer requisito de perfección es levantarse con completa sinceridad y
pureza de intención, para educar a las masas: empeñarse con el máximo
esfuerzo para instruirlas en las diversas ramas del conocimiento y las
ciencias útiles, estimular el desarrollo del progreso, ampliar el
alcance del comercio, la industria y las artes, fomentar aquellas
medidas que permitan incrementar la riqueza del pueblo” (p. 48) “Otros
atributos de perfección son el temor de Dios, amar a Dios a través del
amor a sus siervos, proceder con suavidad, paciencia y calma, ser
sincero, sensible, clemente y compasivo, tener resolución y coraje,
confiabilidad y energía, esforzarse y luchar, ser generoso, leal,
carente de malicia, tener entusiasmo y sentido del honor, ser noble y
magnánimo y tener respeto por los derechos de los demás. Quienquiera
que carezca de estas excelentes cualidades humanas, es defectuoso.”
(p. 49) ·
Desarrollo
de un procedimiento único para resolver los litigios “Como
esta importantísima cuestión es el principal medio de asegurar la paz
y tranquilidad del pueblo, y es el instrumento más efectivo para la
prosperidad del encumbrado y del humilde por igual, es de incumbencia de
aquellos eruditos miembros de la gran asamblea consultiva, quienes son
ampliamente versados en la Ley Divina, desarrollar un único, directo y
definitivo procedimiento para resolver litigios. Luego, este instrumento
debe ser publicado a lo largo y ancho del país por orden del rey, y sus
disposiciones deben ser estrictamente observadas. Este importantísimo
asunto requiere la más urgente atención.” (p. 46) ·
El
objetivo de la civilización y sus medios “El
propósito primordial, el objetivo básico en el establecimiento de
poderosas leyes y la instauración de los grandes principios e
instituciones, relativos a todos los aspectos de la civilización, es la
felicidad humana; y la felicidad humana consiste únicamente en el
acercamiento al Umbral de Dios Todopoderoso, y en la obtención de la
paz y bienestar de cada miembro individual, ya sea encumbrado o humilde,
de la raza humana; y los supremos instrumentos para el logro de estos
dos objetivos, son las excelentes cualidades con las cuales la humanidad
ha sido dotada.” (p. 73) ·
La
civilización tiene que estar sustentada en la moralidad “Una
cultura superficial, sin estar sustentada en una cultivada moralidad, es
como “una mezcla confusa de sueños”, y el lustre exterior sin
perfección interior es “como el vapor del desierto que el sediento
imaginará que es agua”. Pues los resultados que ganarían el beneplácito
de Dios y asegurarían la paz y el bienestar del hombre, jamás serían
plenamente logrados por una civilización meramente externa.” (p. 73,
74) ·
Abolición
de las guerras “El
aparato del conflicto, ya que los preparativos continúan con su ritmo
actual, alcanzará el punto en el cual la guerra será algo intolerable
para la humanidad.” (p. 81) “Resulta
claro por lo ya expresado, que la gloria del hombre y su grandeza no
consisten en que sea ávido de sangre ni que tenga las garras afiladas,
en que arrase ciudades y siembre la desolación, en que extermine las
fuerzas armadas y civiles. Aquello que le concederá un futuro venturoso
será su reputación de justicia, su bondad hacia la población toda, ya
sea encumbrada o humilde, la edificación de países y ciudades, aldeas
y distritos, su labor encaminada a hacer la vida holgada, pacífica y
feliz para sus congéneres, la formulación de los principios
fundamentales del progreso, la elevación del nivel y el incremento de
la riqueza de la población en su totalidad.” (p. 81, 82) “En
la actualidad, la tarea digna de los grandes gobernantes es la de
establecer la paz universal, pues en ello descansa la libertad de todos
los pueblos.” (p. 86) ·
Mantenimiento
de una pequeña fuerza armada con fines de orden y seguridad “Una
pequeña fuerza para los propósitos de seguridad interna, la
rectificación de los elementos criminales y perturbadores, y la
prevención de los disturbios locales, sería lo único requerido. De
este modo, la población entera sería, en primer lugar, aliviada de la
aplastante carga de los gastos actualmente impuestos para propósitos
militares y, en segundo lugar, un gran número de personas dejarían de
emplear su tiempo en la continua invención de nuevas armas de destrucción
–esos testimonios de avaricia y sed de sangre, tan incompatibles con
el don de la vida– y, por el contrario, empeñarían sus esfuerzos en
la producción de aquello que promovería la existencia humana, la paz y
bienestar, y que sería el propulsor del desarrollo y la prosperidad
universales.” (p. 79, 80) ·
Pena
capital “¿Pueden
ellos decir que sería contrario a las leyes de Dios llevar a cabo una
pena capital condicionada por las más cuidadosas investigaciones, por
la sanción de numerosos cuerpos, sobre pruebas legales y el decreto
real?.” (p. 121) ·
Fe,
artes, conocimientos y economía “¿Podemos
sostener que es contrario a los fundamentos de la Fe, alentar la
adquisición de artes útiles y el conocimiento general, informarse en
cuanto a las verdades de las ciencias físicas beneficiosas al hombre, y
ensanchar el alcance de la industria e incrementar los productos del
comercio y multiplicar los recursos de riqueza de la nación?.” (p.
122) “¿Estaría
en conflicto con la adoración a Dios establecer la ley y el orden en
las cualidades y organizar los distritos rurales, reparar los caminos y
construir ferrocarriles, y facilitar el transporte y los viajes,
mejorando así el bienestar del pueblo? ¿Sería contradictorio con las
prohibiciones y los mandamientos divinos si trabajásemos las minas
abandonadas, las cuales son la fuente de la mayor riqueza de la nación,
y construir fábricas, de las que proviene todo el confort, la seguridad
y la abundancia del pueblo? ¿O estimular la creación de nuevas
industrias y promover el mejoramiento de nuestros productos domésticos?.”
(p. 122, 123) ·
Servicio “¿Existe
en el mundo acción alguna más
noble que el servicio al bien común? ¿Es posible concebir un bendición
más grande para un hombre que la de ser el causante de la educación,
el desarrollo, la prosperidad y el honor de sus congéneres? ¡No, por
el Señor Dios! La más elevada rectitud es que las almas benditas tomen
las manos de los indefensos y les salven de su ignorancia y abatimiento
y pobreza y, con intenciones puras, y solo por el amor a Dios, que se
levanten y consagren enérgicamente al servicio de las masas, olvidándose
de su propio beneficio mundano y trabajando solo para servir al bien común.”
(p. 124) ·
Revisión
de los programas curriculares de estudio “Entre
los asuntos que requieren completa revisión y reforma, se halla el método
de estudiar las diversas ramas del conocimiento y la organización del
currículo académico. Por falta de organización, la educación se ha
vuelto azarosa y confusa. Materias triviales que no merecen elaboración
reciben una indebida atención, a punto tal que los estudiantes, durante
largos períodos, malgastan su mente y energía en material que es pura
suposición y en manera alguna susceptible de prueba.” (p. 127) “El
individuo debe, antes de comenzar el estudio de cualquier tema,
preguntarse cual es su utilización, y cuáles los frutos y los
resultados que pueden provenir de ello. Si es una rama útil del
conocimiento, es decir, si la sociedad ganara importantes beneficios de
ello, entonces, ciertamente, debe perseguirlo con todo su corazón. De
lo contrario, si solo consiste en debates vacíos y sin beneficio, y en
un vano concatenamiento de imaginaciones que no conducen sino a la
acrimonia, entonces, ¿por qué consagrar la vida a semejantes sutilezas
y disputas inútiles?.” (p. 128) ·
Publicación
de los buenos pensamientos “Es
entonces urgente que se escriban artículos y libros provechosos, donde
se establezcan clara y definitivamente cuáles son los requerimientos
actuales de la gente, y que conduzcan a la felicidad y al mejoramiento
de la sociedad. Estos deberían publicarse y difundirse en toda la nación,
para que al menos, los líderes de entre el pueblo sean, en algún
grado, despertados y se levanten para esforzarse en este sentido, lo
cual redundará en su perdurable honor. La publicación de pensamientos
elevados es el poder dinámico en las arterias de la vida; es el alma
misma del mundo.” (p. 132)
NOTAS: (*) Las citas que aparecen son son textuales y han sido extraídas del libro “El Secreto de la Civilización Divina” de ‘Abdu’l-Bahá, de la 1ra. edición correspondiente a EBILA, Buenos Aires, 1986. Al final de cada cita se hace referencia a la página de la que ha sido reproducida. (**) Las sumillas y estructuración de las citas han sido hechas por Pedro Donaires (Abogado. Profesor de ‘Lógica Jurídica’ y ‘Teoría General del Derecho’ de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Cajamarca), miembro de la Comunidad Bahá’í de Cajamarca, Perú.
(***) Abdú´l-Bahá (1844-1921), hijo mayor del Fundador de la Fe Bahá'í (Bahá'ú'lláh). Autor de las obras "Filosofía Divina", "Fundamentos de Unidad Mundial", "Secreto de la Civilización Divina", "Respuestas a algunas preguntas", entre otras. |
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