La Pluma del Conocimiento

 
 

 

Ella, la del valiente corazón

La Vida de Eve Blanche Nicklin (1895-1985)

(2da. parte)

Boris Handal (*)


 

V

La Comunidad Bahá'í de Lima (I Parte)

(1944-1951)

"¡Perú!

¡Tierra del Perú!

¿Qué habré

de recordar más de ti

cuando esté lejos?

¿Será quizá en los Altos Andes,

las arenas del desierto,

la espesura de la selva

o un patio fresco oculto

tras un muro de jardín?

Pero yo pienso,

de otro lado,

Lo que recordaré

más que todas las cosas

las palabras amistosas

tu gente diciendo

“¡Su país, amiga mía!"

Que asegura a mi corazón

una bienvenida a tu tierra"

Al Club de la Amistad Universal

28 de julio de 1945

Eve Nicklin

En tanto que una de las "triples tareas" (a) del Primer Plan de Siete Años del amado Guardián lanzado en el Ridván de 1937 era crear un centro permanente en cada república latinoamericana, "para cuyo ingreso a la fraternidad de Bahá'u'lláh había sido formulado primordialmente el Plan", en el Segundo Plan de Siete Años iniciado en 1946 -luego de una "tregua" de dos años- uno de sus cuatro objetivos (b) contemplaba la formación de tres asambleas espirituales nuevas, una en Canadá, otra en Centro América y la siguiente en Sudamérica.

La evolución de la Causa de Bahá'u'lláh hasta 1944 en tierras latinoamericanas había tenido un extraordinario impulso desde el lanzamiento mismo del Plan, merced al apoyo principal de los creyentes norteamericanos, quienes asumieron seriamente la responsabilidad que 'Abdu'l-Bahá les había confiado en las Tablas del Plan Divino para la conquista espiritual de la Tierra.  Shoghi Effendi había dicho que en este establecimiento del Reino de Dios sobre la tierra, los creyentes norteamericanos eran los Ejecutores del Plan Divino, los canadienses sus aliados y los latinos sus asociados.

Para 1940, por ejemplo, solamente había dos repúblicas latinoamericanas que requerían de pioneros.  Shoghi Effendi señaló que la campaña de enseñanza en Latinoamérica era "uno de los capítulos más gloriosos en la historia internacional de la Fe". (34)  En 1944 podían contarse hasta 57 centros y 15 las asambleas espirituales locales que se habían establecido en un período muy corto tras la ascensión de 'Abdu'l-Bahá -prácticamente veintitrés años-.  Estas nacientes comunidades fueron cultivadas amorosamente por los pioneros residentes y maestros viajeros procedentes de Norte América.  Venían madurando aceleradamente en la administración bahá'í, realizándose así éstas en el mundo bahá'í.  Todas bajo el cuidado del amado Guardián, a través de la Asamblea de los Estados Unidos y el Canadá, y su brazo ejecutivo, el Comité Interamericano de Enseñanza, o también bajo su guía directa mediante una correspondencia directa con estos centros y creyentes.

Tan excepcional había sido este crecimiento que Shoghi Effendi se sintió movido a afirmar algunos años después de aquel Centenario de la Declaración del Báb (1944) que "ninguna comunidad desde el comienzo de la Fe de Bahá'u'lláh, de una centuria de edad, ni aun la comunidad del Mas Grande Nombre en Norte América, puede jactarse de una evolución tan rápida, una consolidación tan firme, una multiplicación de centros bahá'ís, como las que han marcado el nacimiento y surgimiento de la comunidad de Sus creyentes en América Latina". (35)

Shoghi Effendi calificó a los creyentes latinos como los "....miembros ardientes, firmes, de corazón cálido y de mente espiritual....", "....este más joven, este dinámico y altamente prometedor miembro de la comunidad bahá'í." (36) Y les pidió que recuerden y reflexionen sobre el Mensaje que Bahá'u'lláh había dirigido a los presidentes de sus países, junto a todos los gobernantes del continente americano, contenido en el Kitáb-i-Aqdas (El Libro Más Sagrado), en donde la Más Grande Manifestación les aconseja "Adornar el templo del dominio con el ornamento de la justicia y del temor a Dios, y su cabeza con la corona del recuerdo de vuestro Señor" y "...Atad a los quebrantados con las manos de la justicia y aplastad al opresor que florece con la vara de los mandamientos de vuestro Señor, el Ordenador, el Omnisciente". (37)

No fue entonces sino porque la Providencia dispensó un gran destino al mundo latinoamericano que este acrecentamiento fue unido e impetuoso desde un primer momento.

Antes de la fecha del Centenario y también la del fin del Plan de Siete Años, cuya celebración iba a tener lugar con ribetes de gran solemnidad y publicidad en el auditórium del Templo de Willmette el 24 de mayo de 1944 - ya se habían formado las asambleas espirituales locales en Ciudad de Méjico y Puebla (Méjico), en Buenos Aires (Argentina), en la ciudad de Guatemala (Guatemala), en Santiago (Chile), en Montevideo (Uruguay), en Quito (Ecuador), en Bogotá (Colombia), en Lima (Perú), en Asunción (Paraguay), en Tegucigalpa (Honduras), en San Salvador (El Salvador), en San José y Punta Arenas (Costa Rica), en la Habana (Cuba), y en Port-au-Prince (Haití).

En la Convención Continental Panamericana, iban a estar representados los delegados elegidos de los Estados Unidos y un delegado de cada uno de los veinte países latinoamericanos.  A esta reunión debería asistir la señora Isabel Tirado de Barreda quien fuera elegida representante del Perú por la comunidad de Lima cinco meses atrás, pero debido a que "en vista de las dificultades que surgen al viajar hoy día y que ella no habla inglés", declinó viajar.  La Asamblea Local de Lima elige en su reemplazo a la señora Luz Sáenz.  Sin embargo, se desconoce la razón por la que no viajó. (38)

La primera reunión de la Asamblea de Lima fue el 25 de abril de 1944 y su Fiesta de Diecinueve Días tres días más tarde.  De allí para delante, es necesario anotar, para ese año, las Fiestas de Diecinueve Días fueron observadas regularmente así como Los Días Sagrados Bahá'ís; en ambos casos, salvo mínimas excepciones. Asimismo es necesario anotar que reciben un cable de Shoghi Effendi felicitándolos por la formación de la Asamblea Espiritual Local.

La histórica ocasión del Centenario de la Fe, dio marco a una exitosa actividad pública en el hogar de los Barreda.  Los creyentes se reunieron e invitaron a sus amistades para un momento de regocijo y proclamación.  Hubo cuarenta personas.  La reunión fue el 22 de mayo a las 6:30 de la tarde.  El programa consistió:

1. Sr. Raymond Betts, Presidente.  <En ese tiempo se llamaba así al Coordinador>

La bienvenida e introducción de la Srta. Eve Nicklin.

2. Srta. Eve Nicklin, pionera en residencia.

El propósito de la celebración. Traducción hecha por el Sr. Dr. Luis Fernández Briceño.

3. Sr. Alfredo Barreda.

Lectura de los cables recibidos de los Bahá'ís de la Asamblea Espiritual Nacional de los Estados Unidos y el Canadá, y de los Bahá'ís de La Paz.

4. Sr. Reginald C. Reindorp

El significado del Centenario.

5.Sr. Raymond Betts

Historia de la Declaración del Báb.

6.Sr. Ricardo Calderón Palma

Historia de 'Abdu'l-Bahá.

7.Sr. Alejandro Franco Lazo

La importancia de la Fe Bahá'í para el Perú y para la juventud.

8.Sra. Isabel de Barreda:

La lectura de su mensaje como delegado a la Convención de Wilmette.

9. Srta. Virginia Orbinson, Maestra viajante por la S.A.

10. Sra. Luz Sáenz de Sáenz.

Oración por todas las naciones.

Después de los "discursos" se sirvieron refrescos.  Fue una reunión de unidad en que tuvieron su primera experiencia en dar una charla sobre la Fe.

El 16 de mayo, días antes, Alejandro Franco, un joven entusiasta que trabajaba en la Armada, ingresó a la Fe. Debido a que Manuel Ortiz retiró su nombre de la Asamblea, El tomó su lugar (11-7-44). El fue quien sugirió hacer reuniones hogareñas informales en el edificio Raffo a la que les pusieron de nombre "Noches de Amistad Universal". La Asamblea había formado en junio el Comité de Juventud y había nombrado a Alejandro Franco su director. A la idea y a la participación que tuvieron las reuniones le siguió la concepción de un pequeño club también en donde viniesen amigos interesados en conversar en inglés y temas de actualidad como la fraternidad, el internacionalismo, la necesidad de aprender idiomas, la necesidad de viajar en tanto el mundo se reducía, un gobierno mundial, la abolición de prejuicios, etc.  El propósito del club fue atraer contactos y jóvenes a las reuniones sin presentarles la Fe directamente. Hicieron deporte, teatro, paseos, confraternidad, etc. y este club de la juventud tuvo un marcado éxito.

Las primeras charlas fueron sobre "los inventos en los pasados cien años", y el por qué de este nuevo impulso del mundo. Inicialmente llamaron al club el "Little Friendship Club" (El pequeño Club de la Amistad) y luego fue el "Universal Friendship Club" (El Club de la Amistad Universal), (octubre 1944) bien organizado, y que hasta en un momento tuvo papel membretado.  Las reuniones fueron los miércoles en la noche mientras que los sábados por la tarde eran las reuniones bahá'ís propiamente.

De acuerdo a Eve, en ese año de 1944, cerca de seis jóvenes de este club llegaron a ser bahá'ís.  Esta actividad tan sugestiva fue cuidadosamente orientada por Eve y allí muchos jóvenes encontraron un ambiente de libertad de pensamiento y de informalidad que fue el camino para que una gran parte conociese y reconociese la revolución espiritual que traía la Fe.

John  Stearn, por su parte, recuperado de su tratamiento, y de haber estado varias veces internado en el hospital y sometido a duros tratamientos de radio, se había establecido en Miraflores donde tenía clases bahá'ís los domingos por la tarde.

Entre junio y julio, Ray Betts sale por unos meses a Estados Unidos por negocios dejando a su esposa Irma en Lima específicamente, en una casa en las afueras de Lima a veinte minutos del centro.  Irma y Eve entonces estarían siempre al cuidado de John Stearn.  Irma por ese tiempo estudiaba la Causa.

Igualmente por esa fecha viaja la señora Isabel de Barreda a la Conferencia que iba a ser realizada en Wilmette -también por motivo del Centenario-, del 9 al 16 de julio.  A esta conferencia asistieron representantes de Argentina, Honduras, Paraguay, El Salvador y Perú y fue razón de una intensa consulta entre los delegados y la Asamblea de Norte América para seguir desarrollando de manera mayor y mejor el trabajo de enseñanza en Latinoamérica.  A esta conferencia también asistió Ray Betts.

El delegado chileno Esteban Canales visitó Lima en julio.

Las actas de la Asamblea nos dicen que la señora Barreda informó a su regreso las impresiones que tuvo:

"Ser Bahá'í, es ser hermano para todos como fue demostrado por el cariño con que fueron recibidos los delegados al llegar a Chicago y al Templo.  Hubo cenas y comidas; oyeron la voz de 'Abdu'l-Bahá por la radio, vieron una película en la cual salió 'Abdu'l-Bahá siempre rodeado de criaturas.

Luego hubo una reunión con la Asamblea Nacional para la discusión de asuntos de los delegados.  Se hablaba de establecer un centro de Panamá y otro en Buenos Aires para la extensión de la Fe Bahá'í.  Cada delegado recibió como obsequio una fotografía de 'Abdu'l-Bahá.  Al emprender el viaje de regreso fueron despedidos con mucho cariño y mucha atención.  Todos los Bahá'ís de allá mandaron saludos cariñosos y recuerdos.

El Templo es hermosísimo, con muchas decoraciones.  Vieron la piedra angular con mucha emoción en un capillete donde se va a orar.

La importancia de la Convención fue la de saber y reconocer allá los problemas que tenemos que afrontar en Sudamérica y que se conociesen los delegados de los distintos países y que se empapasen de la atmósfera y de la manera de conducir los negocios que existen allá.  La Asamblea Nacional de EE.UU. estaba satisfecha con los informes que llevó la Sra. Barreda y van a estudiar los problemas de todos para después determinar sus resoluciones y mandar informes a las varias comunidades por correo.  Cada delegado leyó su informe y se veía que todos tenían sus problemas.

La Asamblea Nacional de EE.UU. va a mandar informes sobre la Fe y la Causa y sus propósitos y fines a todos los consulados y embajadas de EE.UU. para que faciliten las gestiones de los Bahá'ís en cualquier momento y lugar.  Cada delegado tuvo ocasión de hablar a solas con la Asamblea Nacional y con el Secretario, el Presidente y las Sras. de Baker y de True.  Hicieron preguntas sobre cómo se había formado la Asamblea, cuántos miembros había, etc.  En esta ocasión fue que el delegado leía su lista.

La Sra. Barreda trajo consigo copias en castellano de varios discursos dictados en la Convención que pueden leer en la próxima fiesta por no tenerlos consigo en este momento.

La Asamblea Nacional de EE.UU. tiene mucho interés en la formación de Asambleas Nacionales en los países latinoamericanos y alguien hizo la sugestión que pudiera haber una Convención en Suramérica en el porvenir"....

El acta de la Asamblea de fecha primero de agosto de 1944 cierra así:

"Entonces se leyó una oración por John Stearn que está para operarse en el hospital.  La Srta. Nicklin leyó otra oración y también la oración por el Guardián..."(39)

La oración por el Guardián era una que llegó a ser infaltable en las reuniones de las Asambleas de aquellos tiempos. Dice así:

"Que el Bienamado guarde a nuestro Guardián Shoghi Effendi, con toda la fuerza y el vigor que le hará proseguir durante un período largo y continuo de trabajo árduo, el triunfo rápido de la Causa de Bahá'u'lláh". (40)

El 7 de julio de ese año se registran los ingresos de Graciela Peirano de Sotero y Emilio Paulsen Vélez.  El 4 de noviembre de Demetrio Taboada y de Román Sáenz, esposo de Luz Sáenz.  La comunidad limeña iba creciendo y el círculo de simpatizantes iba también en aumento.

En julio es elegido para la Asamblea Alejandro Franco y en agosto se elige a la Sra. Graciela Peirano de Sotero en reemplazo de Ricardo Calderón quien anuncia su renuncia por viaje a EE.UU.  Al ir a dicho país, Ricardo Calderón continuó activo en la Causa.

"El simple hecho de oír el nombre de Bahá'u'lláh en labios de la gente, era motivo de mucha alegría para mí", comentó Eve Nicklin alguna vez; "Y más tarde, cuando la gente exhibía la foto de 'Abdu'l-Bahá o el Más Grande Nombre, la emoción era indescriptible.... Yo decía ¡Gracias a ti Bahá'u'lláh, la Fe está establecida en Perú!".(41)

Fue asimismo en ese mes que la condición de John Stearn se empeoró.  A comienzos de agosto fue operado pero su estado fue agravándose hasta que se produce su deceso el 7 de noviembre de 1944 a las 4:45 de la tarde a los 37 años de edad.  El entierro fue en el cementerio británico del Callao, en una ceremonia sencilla con la asistencia de sus amigos, al día siguiente a las 4:30 de la tarde.

El Guardián cablegrafió al mundo bahá'í de la pérdida de este valioso pionero:

"SERVICIOS RADIANTES DESPRENDIDOS QUERIDO JOHN STEARN NO SERAN OLVIDADOS PAIS VERDADERAMENTE BENDECIDO DONDE PIONERO NO SOLO ENSEÑO SINO PERMANECIO MURIO AUN AMANDO GLORIFICANDO SU FE".(42)

(Radiant selfless services dear John Stearn will not be forgotten country indeed blessed where pioneer not only taught but remained died still loving glorifying his faith)

En un cable de fecha 19 de noviembre de 1944, Shoghi Effendi dice:

"COMPARTO PESAR FALLECIMIENTO DE DEVOTO FIEL PIONERO (John Stearn) SUS SERVICIOS HAN SIDO INOLVIDABLES Y ALTAMENTE MERITORIOS ACONSEJO CONSTRUCCION DE UN MONUMENTO ASEGUREN AMIGOS EN LIMA (Perú) MI PROFUNDA AMOROSA CONDOLENCIA".(43)

La Asamblea de Norte América envió el siguiente cable:

"HEARTFELT SYMPATHY GRIEVOUS LOSS HEROIC SELF SACRIFICING BAHA'I PIONER JOHN STEARN HIS DEATH LIGHTS ONE MORE SPIRITUAL BEACON ILLUMINATING PATH UNITY AMERICAS IN BAHA'U'LLAH'S REVELATION"

"SENTIDA CONDOLENCIA LASTIMOSA PERDIDA HEROICO ABNEGADO PIONERO BAHA'I JOHN STEARN SU MUERTE ILUMINA UN FARO ESPIRITUAL MAS ILUMINANDO CAMINO UNIDAD AMERICA EN REVELACION DE BAHA'U'LLAH".(44)

El 14 de agosto de 1945, Eve Nicklin recibe la siguiente carta del amado Guardián en contestación a una suya:

"... Él (Shoghi Effendi) estuvo muy triste al escuchar de la muerte de John Stearn; él era un firme creyente y es una lástima que haya fallecido tan joven pero su recompensa está asegurada y su nombre estará por siempre preservado en la lista de los primeros pioneros en Sudamérica.

Las nuevas del progreso de la Causa en el Perú le complacen gratamente; y él espera que en el modesto pero profundo cimiento que ha sido puesto allí, se levantará una floreciente y ejemplar comunidad que le recompensará a usted y a los otros queridos amigos por vuestros dedicados y generosos trabajos.

Usted puede estar segura que él ciertamente orará por usted y por el éxito del buen trabajo que está usted realizando allí.

Por favor, envíe sus amorosos saludos a todos los queridos amigos allí.

Con cálido amor bahá'í.

R. Rabbani"(45)

Vemos que Eve le escribe a Rodella Stearn, madre de John, en términos verdaderamente conmovedores y que nos permitimos reproducir en su totalidad:

"Yo pienso que comprendía muy bien a John, especialmente cuando él vino por aquí por primera vez y yo era su única amiga.  Comprendí muy bien cierta timidez y reserva que tenía.  El vino un año atrás a este tiempo.  Un día yo fui a la oficina de correos y encontré una carta de John pidiéndome visitarlo en el hospital.  En alguna oportunidad yo me había encontrado con él en vuestro hogar en Jamestown.  Usted estaba ausente en ese tiempo, pero Fred (Reis) y Aundrey y los McKays estaban allí.

John vino a Lima con grandes esperanzas de estar bien pronto.  El había tenido tratamientos al comienzo con rayos X y pensó que eso sería todo.  Yo pienso que él llegó a estar cansado en Ecuador.  Bien, las cosas no pasaron tan rápido como John había esperado.  Entonces vino el tiempo que los doctores le dijeron a John que tenían que poner agujas en su lengua -once agujas de radio. Los tratamientos no habían tenido la reacción que deberían.  El chistosamente llamaría a las agujas sus "agujas fonográficas" -pero ellas no eran broma, porque él tenía que tenerlas por tres días.  Yo nunca vi a alguien tan paciente y sin quejarse como John.  Los rayos X quemaron su cuello y garganta tanto que hubo tiempos que él no podía comer o hablar.  Yo supe poco después que estaba cerca a la muerte por ese tiempo.

Yo iba a verlo cada día y acostumbraba traerle cosas -Coca Cola, milkshakes, natillas, pero pienso que no le gustaban debido a su garganta quemada.  El estuvo semanas en el hospital con tratamiento.  Ese fue el tiempo que llamé a mi amigo el señor Betts, para que venga a verlo. <Comienzos de 1944>  Yo pensaba que John necesitaba de un hombre.  Ellos dos llegaron a ser grandes amigos y estuvieron juntos en negocios.

Fue ciertamente un milagro que saliera del hospital. <19 de julio de 1944>  Pedimos al Guardián sus oraciones y él dijo que estaba orando fervientemente pero nunca nos aseguró que se pondría mejor.  De hecho, nosotros sentimos que había una razón para que John se pusiese mejor esa primera vez, debido a que fue a través de John que el señor Betts llegó a ser un creyente confirmado.  John estaba muy feliz con él.  Supimos mediante él que John parecía sentir dolor pero que se esforzaba por ocultarlo.

No fue sorpresa entonces cuando él me dijo un día que iba a regresar al hospital para un chequeo, como él lo llamó.  Yo supe entonces que era muy serio.  El ya lo tenía en esta oportunidad (comienzos de agosto de 1944) en su cuello y ellos lo operaron ... Por este tiempo el señor Betts había ido a los Estados Unidos.  Su esposa, Irma y una compañera Cora Wilson y yo misma estuvimos en el hospital mientas John estaba siendo operado.  El estuvo en la mesa desde las nueve hasta las cuatro.  Como usted sabe, ellos le cortaron los músculos en su cuello.  Ellos nunca debieron haberle operado por completo.  El corte de los músculos hizo que su cuello se inclinase a un lado.  El llegó a impacientarse de ese hospital y se cansó de él.  Usted no podría reprocharle. Así que nosotros lo trasladamos al hospital americano.  Le gustó más su atmósfera pero todavía pensaba que no estaban haciendo nada por él. Usted verá que él nunca renunció a sus esperanzas lo que es típico de la gente con cáncer y que él nunca admitió lo que tenía.  El me lo refirió como un tumor.

Irma Betts sintió tanta pena por él que tuvo que traerlo a su casa.  Intentamos antes sugerirle regresar a casa a los Estados Unidos antes que fuese demasiado tarde.  Era algo muy delicado.  El no admitía la derrota.  Parecía desear tanto seguir viviendo.

John podía levantarse y caminar por el pequeño patio en casa de Irma y se sentaba al sol.  Se hacía muy difícil el visitarlo debido a que no podía hablar mucho y no sabíamos cuándo nuestra presencia le estaba irritando.  Así que tuvimos que llevarlo de regreso al hospital, debido que el dolor  era cada vez más fuerte, Irma no podía cuidarlo más.

Conseguimos al doctor, quien vino a darle inyecciones, al sugerírsele. Sabíamos que sería difícil porque él odiaba los hospitales.  Ellos le dieron una fuerte inyección para darle fuerza para que entre al hospital. El no me permitió ayudarle a bajar las escaleras.  El siempre deseaba hacer las cosas por sí mismo.  Y yo siempre le dejé hacer lo que él deseara.  Si él deseaba que yo lea, yo lo hacía -o no ;conversar, yo lo hacía, o no; leerle- y yo pienso que él apreciaba cada una de esas cosas.

John me llamó para que le ayude a entrar al taxi.  Sabíamos que la reacción empezaría tan pronto como la inyección pasase, pero él entró al hospital y parecía cómodo y jovial.

El no vivió mucho después y deliró hasta el último momento.  Irma, Cora y yo estuvimos con él cuando murió y murió muy pacíficamente.  Estábamos tan agradecidos porque pensábamos que se podría ahogar.

El Guardián escribió que El deseaba asegurar a los amigos de Lima su profunda y amorosa condolencia y aconsejó la construcción de un monumento.

Vuestra hija habló de desear colocar una lápida. ¿Cómo desearía usted hacerla? ¿No tendría Ud. inconveniente si los bahá'ís erigen este monumento y usted se encarga de ayudar, o qué?.  También, le importaría si el MAS GRANDE NOMBRE estuviese grabado sobre él y algunas palabras de las Enseñanzas?  No hay gran prisa por todo esto.  Ray Betts y yo preguntaremos los precios y lo demás.

Yo estoy segura de la razón por la que John nunca le escribió más, era porque él no quería preocuparle -en efecto, me lo dijo.  Yo pienso que él se suavizó a través de sus experiencias aquí en Sudamérica, es decir, en algunas formas.  Cuando algunas personas llegan a ser bahá'ís al comienzo, ellos no pueden ver por qué el mundo entero no ve la misma cosa.  A medida que el tiempo pasa, ellos llegan a entender más, quizás.

Dígale a todos los bahá'ís en Jamestown que les envío mi amor.  Si Doris y Willard regresan siempre allí, deles mi amor.

Ray e Irma fueron tan buenos con John -ellos fueron su familia.  Ray se siente tan agradecido a John por la parte que jugó en convencerlo de la Fe.  Irma no es bahá'í.  Ella quisiera creer, pero una cosa u otra se interponen en el camino.

Con amor a usted y oraciones para su tranquilidad,

Eve Nicklin" (46)

Ray Betts había regresado del Norte pero debido a su mala salud debió ser hospitalizado inmediatamente de manera que no pudo asistir a los funerales.

En mayo de 1945 ambos regresan a radicar a los Estados Unidos y compraron una granja en East Berne en Nueva York, en donde han vivido hasta la última vez que se tuvo noticias de ellos (en 1983).  Como anotamos, Irma se hizo bahá'í en 1946.

En setiembre de ese año, Virginia Orbinson dejó el Perú, rumbo a Bolivia, habiendo hecho una magnífica labor y muy querida por todos.  En octubre ella pasó por Lima por diez días en ruta al Ecuador.

A la muerte de John Stearn, es elegido en su reemplazo para la Asamblea el Sr. Demetrio Taboada del Callao. Demetrio habíase enrolado a la Causa el 4 de noviembre, tres días antes de su elección.  Demetrio había estado asistiendo a las reuniones en el edificio Raffo y era un simpatizante entusiasta.  Era amigo de Alfredo Barreda y trabajaban juntos en la antigua Caja de Depósitos (hoy Banco de la Nación).  El lo llevó donde Eve. Cierta vez, el señor Barreda y sus amigos invitaron a Virginia Orbinson a una reunión de 14 personas sobre la Fe en casa de Demetrio, a fines de agosto o comienzos de setiembre.  En octubre va Eve a la casa de Demetrio invitada por su familia.  El fue un activo creyente y en 1949 viajó fuera del país regresando en 1959.

La manera de enrolarse era diferente a la de nuestros días. El "postulante" debería leer ciertos textos como "Baha'u'lláh y la Nueva Era", "Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá", y luego se reunía con la Asamblea Local para solicitar su ingreso; en la reunión se le hacían preguntas relacionadas a los libros, luego de lo cual se votaba en privado para su aceptación como nuevo miembro.

Sabemos también que para octubre-noviembre, el biliotecario de la Asamblea informa que se han enviado dos ejemplares de "La Sabiduría de 'Abdu'l-Bahá" a las bibliotecas de la Escuela Militar de Chorrillos y al Instituto Pedagógico de Varones.

1945, de acuerdo a Eve, "fue un tiempo de atraer nuevos miembros, aprendiendo responsabilidad mediante el trabajo conjunto, profundizándose en nuestra Fe". (47) Ese fue el año en que la comunidad creció a 23 creyentes y recibió la visita de varios bahá'ís del exterior como Jorge Sarco Manrique de Guayaquil, Ecuador, el 26 de febrero; Gwenne Dorothy Sholtis el 8 de julio por una semana; Elizabeth Cheney -pionera en Paraguay- el 18 de octubre, Virginia Orbinson el 7 de abril y otra vez el 25 de octubre; Haig Kevorkian el 15 de noviembre por una semana, de Argentina, en ruta al Ecuador para su puesto de pionerismo; y Emeric Sala y su esposa en diciembre.

Los ingresos de aquel año de 1945 fueron:

María Magdalena Ontaneda Mesones                      02.01.45

Raúl Sáenz Sáenz                                                   02.01.45

Alfonso Bouroncle Barreda                                               09.01.45

Julia Mendoza Gallardo                                               03.03.45

Manuel Vera Alva                                                     02.06.45

María Esther Angulo Ruiz                                         02.06.45

(luego Mary de Beckett)

Alberto Lovatón Meza                                      01.08.45 (inscrito en Nueva York en 1941)

Jorge Sevilla del Villar                                              19.08.45

Fidela Falcón                                                               15.10.45

Guillermo Aguilar Argandoña                                           15.10.45 (de Ayaviri, Puno)

Raúl Alva Rios                                                 19.10.45

Elena Callirgos                                                 22.11.45

Los jóvenes siguieron igualmente trabajando duro.  El 4 de marzo tuvieron una reunión especial para celebrar el "Día de la Juventud Bahá'í".

Algunos miembros de la comunidad de Lima cambiaron su residencia al exterior como Ray Betts y Ricardo Calderón que ya mencionamos.  Además E. Paulsen a la Argentina, Reginald Reindorp a El Salvador.  Raúl Sáenz (hijo de Román y Luz) a Piura.

La Asamblea de 1945 estuvo formada por:

- Alejandro Franco

- Demetrio Taboada

- Alfredo Barreda

- Isabel de Barreda

- Eve Nicklin

- Graciela Peirano de Sotero

- Luz Sáenz de Sáenz

- María Magdalena Ontaneda

- Julia Mendoza Gallardo.

Julia Mendoza Gallardo se casó en marzo de 1945 con el señor Fernando Morales Macedo por la ley civil, no habiendo ceremonia católica pese a la oposición de la familia del novio.  La Comunidad Bahá'í le regaló una copia de la Tabla del Matrimonio (o mejor, Consejos para el Matrimonio de 'Abdu'l-Bahá).  Ella trabajaba en el Ministerio de Educación y hablaba fluidamente el inglés.  Era amiga de Alberto Lovatón Meza, un peruano que aceptó la Fe en 1941 en los Estados Unidos y que estaba de regreso en el Perú.

Alberto, o "Albert", trabajaba en la Escuela de Guías de Turismo de donde conocía a Julia.  Cuando llegó al país estuvo tratando de contactarse con algún creyente y fue Julia quien le mencionó que conocía a Eve Nicklin.  De otro lado, Eve había estado buscando en Lima a Alberto, de acuerdo a la información que le había proporcionado el Comité Interamericano antes de viajar al Perú.  Pero ella le había estado buscando por el apellido materno Meza.  Su registro en Lima data de agosto de 1945.  Desde entonces Alberto fue el brazo derecho de Eve como su traductor en charlas y clases.  Posteriormente Alberto se encargaba él sólo de dar charlas y adquirió madurez como un buen orador.

De acuerdo a Eve, antes de salir de los Estados Unidos, le habían dicho que existían otros dos bahá'ís peruanos: Octavio Illescas y Pacora Blue Mountain (Salomón Pacora Estrada).

El señor Richard Holliger de los Archivos de la Asamblea Espiritual de Los Angeles, EE.UU., nos ha proporcionado la siguiente información:

"El Sr. Illescas y su esposa, Inga Illescas, fueron enrolados por la Asamblea el 29 de enero de 1940.  En ese tiempo él estaba residiendo en Beverly Hills, una próspera comunidad adyacente a Los Angeles.  El era por tanto originalmente un miembro de la comunidad.

El llegó a ser un miembro de la comunidad baha'í de Los Angeles el 21 de enero de 1941, cuando él se mudó a esa ciudad. El se quedó aparentemente en esta comunidad hasta 1946.  El 21 de julio de 1946 fue transferido de la comunidad de Los Angeles puesto que se mudó a la ciudad de Clovis.  Clovis es una pequeña ciudad al norte de San Francisco en el norte de California.  El y su esposa fueron los únicos bahá'ís en esa localidad.

El puede haberse mudado luego a Fresno ese año porque su esposa murió de cáncer en un hospital en esa ciudad el 1 de noviembre de 1946.  El estuvo aparentemente aun en contacto con los bahá'ís de Los Angeles en ese tiempo porque la Asamblea Local y los bahá'ís enviaron flores para su funeral". (48)

No podríamos precisar si Inga Illescas era peruana, eso lo determinarán los verdaderos historiadores.  Sabemos de otro lado que Octavio Illescas fue coordinador del Comité Interamericano en 1945.  En el "Bahá'í World" -Vol. X- leemos que el señor Octavio Illescas con la señora Dorothy Baker estuvieron enseñando juntos en Méjico y que al regreso, él se quedó "varias semanas con los creyentes en ciudad de Méjico, animándolos y fortaleciéndoles con su amorosa simpatía, sabiduría y claro entendimiento de la Fe Bahá'í". (49)

Octavio Illescas es el primer bahá'í peruano.

La historia de Lovatón y Pacora Blue Mountain es también interesante y nos ayuda a ver la Mano de Dios en el camino del triunfo de la Fe de Bahá'u'lláh en el Perú.

Escuchamos la versión oral de Alberto Lovatón:

"Nosotros (él y Pacora Blue Mountain) dimos un concierto de música inca en Nueva York.  Y eso le agradó mucho a la secretaria de la Asamblea Espiritual Bahá'í de Nueva York que estuvo presente allí en esa época.  Entonces ella nos invitó si queríamos participar en una velada literario-musical que iba a organizar la Asamblea Espiritual Bahá'í de Nueva York; y asistimos.  Fue Pacora Blue Mountain... quien tocaba muy bien el piano, era un gran pianista, y yo tocaba en aquella época la quena.  Y le gustó mucho a la secretaria de la Asamblea Espiritual Bahá'í de Nueva York porque ella er de origen persa y me dijo que había un gran parecido entre la música peruana a la persa. Entonces fuimos y allí nos familiarizamos con las ideas, las doctrinas, los ideales de la Fe Bahá'í de qué es lo que propugnaba la Fe Bahá'í.  De inmediato nosotros estuvimos de acuerdo.  Entonces, poco tiempo después, ya firmábamos nuestra tarjeta de miembros de la Asamblea Espiritual Bahá'í de Nueva York.  Primero yo y después Blue Mountain".  Su enrolamiento fue casi "en seguida porque este señor Safá Kinney, que entonces era el coordinador de la Asamblea Espiritual, era un hombre de una gran cultura y una gran caballerosidad.  Inmediatamente se ganó el afecto nuestro.  Simpatizamos mucho con él.  Y no tardó mucho cuando ya estábamos actuando en las reuniones de la Fe Bahá'í en Nueva York". (50)

De acuerdo a una versión de Eve, Alberto "supo de la Causa en una de esas famosas reuniones de los domingos que tenían lugar en la casa de los Kinneys en Nueva York" y que Blue Mountain lo llevó allí.

Alberto fue agraciado en 1946 y 1947 con dos cartas de Shoghi Effendi, y actualmente reside en Nueva York.

Y si esta es la bendición de Alberto Lovatón, la de Pacora Blue Mountain es la de ser el primer bahá'í indígena.  En el "Baha'í World" -Vol. XI- encontramos un relato de su vida tan distinguida.  Desde 1941 hasta su fallecimiento en la navidad de 1961, como pionero en el Ecuador, sirvió brillantemente a la Fe.

Su confirmación en la Fe, como se vio, se dio lugar en el hogar de Safá Kinney.  Las enseñanzas despertaron su corazón noble y espiritual.  El 9 de agosto de 1941, Safá Kinney escribía al Guardián: "Pacora Blue Mountain, un descendiente inca, se ha distinguido mucho en la difusión de la Causa en Méjico y en Sudamérica.  El es un fiel asistente a mis reuniones y absorbe profundamente todo lo que he tenido que decir... Yo le he estado dando las más fuerte clase de comida espiritual, relacionada con actividades y-verdaderamente, él dice que ha sido eso lo que le ha hecho un bahá'í". (51)

El Guardián, por medio de su secretaria, respondió a Safá Kinney dos meses después: "El Guardián estuvo muy feliz en saber que tú has sido capaz de confirmar almas de países sudamericanos tales como el señor Blue Mountain y el señor Torres.  El orará por la dedicación de ellos al trabajo maravilloso de difundir sus recientemente encontradas creencias en Bahá'u'lláh entre sus paisanos quienes tanto necesitan estas gloriosas enseñanzas.  El estaba particularmente muy feliz que el señor Blue Mountain, un descendiende inca, haya abrazado la Causa, trayendo de esta manera más cerca la realización de la instrucción del Maestro para confirmar a los indígenas". (52) Antes de fallecer, Pacora Blue Mountain, donó su propiedad en Sullana, Piura, su pueblo natal, a la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá'ís del Perú. En una oportunidad, por los años sesenta, visitó Lima.

Volviendo a Lima, otros ingresos destacados en la naciente comunidad bahá'í limeña en 1945 fueron Manuel Vera Alva y el doctor Guillermo Aguilar Argandoña.

Manuel Vera era un joven que aceptó rápidamente el significado de la Fe.  Adquirió profundo conocimiento baha'í y fue un hábil traductor de Eve, especialmente para las reuniones del Club de la Amistad Universal.  Fue un activo y entusiasta creyente.  Eventualmente viajó a los Estados Unidos para radicar en ese país.

El doctor Aguilar constituyó una de las "mejores adquisiciones de Eve" debido a ser él un doctor en economía y profesor de la Universidad de San Marcos.  Desde el primer momento, siendo un hombre bien preparado, fue consciente del paso que había dado al aceptar a Bahá'u'lláh.  Fue miembro de las instituciones administrativas de la Fe por muchos años.  Su fallecimiento fue el 31 de diciembre de 1988.  De sus palabras, conocemos cómo fue su encuentro con la Causa de Dios.

"Yo fui a perfeccionarme en el idioma inglés en el Instituto Peruano Norteamericano y allí encontré como profesora a Eve Nicklin.  Yo supliqué que me dieran un profesor de habla inglesa para adquirir el acento. Y me señalaron a la señorita Eve Nicklin.  Bueno, a medida que trascurrían los meses yo seguía tratando de aprender todo lo que ella me decía en lo que se refería al aprendizaje del inglés y me consideraba como uno de sus mejores alumnos.  Siempre me sacaba a que repitiese de memoria alguna historia del Perú o historia de América.  Y luego una vez me invitó a tomar una taza de té en su casa y me dijo qué clase de religión tenía ¼. He estudiado la historia universal bien,... Pero creo en un Dios Supremo, soy deísta'.  Ella aprovechó muy bien de la idea y dijo pues, aquí tenemos madera (risas), porque podemos hacer de él un bahá'í.  En efecto, las cosas que me dijo eran tan nuevas y tan distintas a las que yo había adquirido hasta esa fecha, que me gustó y comencé a frecuentar su compañía para que me siga hablando de la Fe Bahá'í". (53)

Por ese tiempo, el doctor Aguilar junto con su esposa, pertenecían a un prominente partido político, y él seguramente se sintió preocupado si el pertenecer a un partido político era compatible con las enseñanzas que iba a aceptar.

Consultó con Eve y ella se dirigió a Shoghi Effendi adjuntando otra carta de los jóvenes de Lima, las mismas que recibieron la siguiente respuesta.

"17 de noviembre de 1945

Querida hermana bahá'í,

El Guardián estuvo muy feliz al recibir vuestra carta de fecha 19 de agosto con la de la juventud bahá'í y ver cuán bien la Causa está progresando allí.

Referente a vuestra referencia al Dr. Aguilar quien parece ser un hombre encendido y sincero, el Guardián siente que usted debería señalarle que si él, como bahá'í, insistiese sobre el derecho de apoyar un cierto partido político cuya plataforma él considera altamente meritoria, y que no puede negar asimismo cabría el mismo grado de libertad para los demás creyentes; lo cual significaría que dentro de las filas de la Fe, cuyo objetivo primero es unir a todos los hombres como una gran familia bajo Dios, habrían bahá'ís opuestos unos con otros, ..., y debido a la naturaleza misma de la política, en violento desacuerdo uno con otro.  ¿Dónde estaría entonces el ejemplo de armonía y unidad que el mundo está buscando?.

El Guardián orará para que el Dr. Aguilar pueda sentirse movido a sacrificar sus asociaciones políticas a fin de ayudar completamente al Sistema Divino el cual es el remedio para todas las enfermedades de todos los pueblos en el mundo.  El también orará para que vuestra amiga Irene Silva de Santolalla se sienta movida a abrazar valerosamente la Fe que ella tanto admira.

Vuestros largos y pacientes servicios en Perú han dado una fructífera cosecha, y el Guardián está muy complacido del reporte que usted misma le ha dado.  El siente que usted es la mejor para decidir si es que ahora debería ir o no para un descanso (a EE.UU.), puesto que es usted quien mejor puede juzgar si es que su ausencia temporal afectará seriamente el trabajo o no.  Mientras tanto usted puede estar segura que él orará por vuestro continuo éxito, guía y salud.

Con cálido amor bahá'í,

R. Rabbani

(Y, en la propia escritura del Guardián:)

Con la seguridad de mi vivo y permanente aprecio de vuestros verdaderamente notables esfuerzos y servicios, y de mis continuas oraciones por la extensión de vuestras valiosas actividades, y la completa realización de vuestras más elevadas esperanzas en el servicio de nuestra amada Fe.

Vuestro verdadero y agradecido hermano,

Shoghi.

PD.:El piensa que sería una excelente idea traducir algunas de las enseñanzas a las lenguas nativas indígenas.

Basta saber que el doctor Aguilar renunció eventualmente a su filiación política y que esas palabras del Guardián trajeron seguridad a la mente y al corazón de Eve para seguir en su labor pionera, dejando a un lado su posible viaje.

Otro nuevo creyente destacado fue Elena Callirgos.  Elena se casó con un europeo y viajó al extranjero.

Haciendo un paréntesis, queremos presentar a Demetrio Taboada en sus propias palabras cuando nos habla de las primeras clases de niños en el departamento de Eve Nicklin:

"...yo ya tenía la idea de que si la Fe se arraiga en los niños ya no habría un por qué preocuparse, porque cada uno de esos niños iba a ser un pilar, porque desde chico comenzaba con su fe!.... En una de las reuniones que teníamos para intercambiar ideas, cada Diecinueve días, se acordó que se llevarán chicos.  Esto vino en relación a que yo había ido llevando a mi hija que estaba chica.  Entonces, vino la idea de que deberían ir chicos.  Eve Nicklin lo dijo en inglés. Entonces quedamos en hacerlo.  A partir de un domingo, invitamos a chicos para un tecito.  Entonces acordamos hacerlo los domingos; y los domingos eran pues una locura.  Luego acordamos que personas mayores manden a sus hijos como una matinée.  Y comenzaron a llegar los chicos y se les hacía un montón de juegos, de trucos... que Eve Nicklin sabía, porque ella gozaba con los chicos allí.  Yo me encargaba de hacerles cuentos a los chicos.  Bajando de allí se caminaba, hacia el Callao, y había una dulcería grande que hasta ahora existe.  Yo iba y compraba las tortas (la panadería nos fiaba).... Después hacíamos la colecta y pagábamos, que no era la colecta de los Diecinueve Días". (55)

Retomando la anterior comunicación del amado Guardián, vemos que en 1945 Eve publica en Lima un libro de cuentos infantiles bajo el título de "Léeme un Cuento" (Read me a Story) en inglés y castellano.  La edición se debió a la gestión de Irene Silva de Santolalla, una mujer dedicada a la causa de la educación y que más tarde llegó a ser senadora de la república.  Había conocido a Eve mediante el Dr. Aguilar y se hicieron amigas.  Aunque admiradora de las enseñanzas, sin embargo nunca se declaró bahá'í.  Ella prologó el texto describiendo a Eve Nicklin como "especialista en escribir y relatar cuentos infantiles.  Conoce en forma cabal la psicología del niño por su larga experiencia en su labor diaria con ellos.  Ha sido supervisora de educación pre-escolar y consultora de las escuelas de verano para la juventud de ambos sexos en el estado de Pennsylvania de los Estados Unidos de Norteamérica". (56)

"Irene es una bien conocida escritora de libros sobre educación de los padres", comentó Eve, "Tomabamos el té juntas; nuestra conversación se centraba sobre el tópico de la educación. Yo le presenté cuentos que habían sido preparados para niños en edad pre-escolar, y se los hice leer, comentando que los bahá'ís creen que el entrenamiento del carácter es de suprema importancia, que en consecuencia el propósito de estas historias era influenciar al niño para que mantenga su palabra, sea puntual y a ser considerado con todas las criaturas.  Entonces yo cité la Sabiduría de 'Abdu-l-Bahá: 'A menos que el carácter moral de una nación esté educado, así como el cerebro y los talentos, la civilización no tendrá bases'.  Irene quedó pensativa.  'Mi pueblo aquí en Perú necesita esta clase de entrenamiento', ella dijo, 'Sí, y en cada país del mundo', agregué.  Repentinamente ella preguntó, '¿Puedo traducir estos cuentos al castellano?. Le ayudaré a que sean impresos', agregó". (57)

El libro está dedicado a Irene, fundadora de la "Cruzada Pro-Educación de la Futura Madre Peruana y a esa generación de niños que harán un mundo nuevo y mejor.

Además de la satisfacción de tener en la comunidad a una persona como el doctor Aguilar y a un contacto prominente como Irene Silva de Santolalla, otro  hecho sirvió para alegrar a Eve y fue la primera Conferencia Pública Bahá'í anunciada en el periódico.

Esto era, la venida de los esposos Salas en diciembre al Perú, en una gira de enseñanza por Latinoamérica.  Tuvieron la reunión en la "Acción Femenina" y otra en la sala de lectura del Hotel Bolívar; en la primera con cincuenta presentes y en la segunda con sesenta y cuatro.  El señor Salas al igual que los otros maestros viajeros ayudaron con su conocimiento e inspiraron el fortalecimiento de la comunidad dando charlas tanto en las reuniones del Club de la Amistad Universal como de las reuniones de enseñanza.

El aviso en "El Comercio" decía así":

"CONFERENCIA

LA COMUNIDAD BAHA'I DE LIMA TIENE EL AGRADO DE INVITAR A SUS AMIGOS Y AL PÚBLICO EN GENERAL, a la Conferencia que sobre el tema "Solución de los Problemas Actuales del Mundo", sustentará el distinguido escritor y sociólogo canadiense señor Emeric Salas quien se encuentra de paso en esta ciudad en gira cultural.

La Conferencia se realizará hoy jueves, a las 7 pm. en el local de la Acción Femenina, Belén 1092.

Entrada Libre". (58)

"1948 esta lleno de promesas de una incrementada actividad bahá'í", ha consignado Eve. "En enero empezamos dando charlas por diferentes miembros de la comunidad.  Hasta la fecha habíamos tenido nuestras clases regulares de los sábados conducidas por mí solamente, pero el gran día vino cuando el Dr. Aguilar anunció que él estaba ahora listo para hacerse cargo de una de las reuniones.  Su tópico fue "Economía Divina"... y él lo hizo tan bien que estamos esperando tenerlo hablando muchas veces. Manuel Vera (nuestro hábil traductor) tuvo las siguientes charlas, "Evolución del Pensamiento".  La manera cómo él responde preguntas muestra que está obteniendo un profundo conocimiento de la Fe.  Mary Angulo y Albert Lovatón son los siguientes charlistas.

Los grupos de estudio de los jueves son principalmente de los jóvenes.  La gente cae los lunes para estudiar y el miércoles en la noche del Club".(59)

El Dr. Aguilar además preparó una serie de lecciones sobre el libro "Bahá'u'lláh y la Nueva Era" que agradó a todos.  Manuel Vera entretanto había traducido "Bahá'í Administration" al castellano.

Las visitas del año 1946 fueron: Hugo de Arteagabeitta Olguín, representante de Chile para la primera Escuela de Verano Bahá'í en Panamá (17.01.46); Mason Remey quien tuvo una charla pública (febrero); Vittorio Magagno, bahá'í colombiano de paso por el Perú (27.03.46); Artemus Lamb, en ruta a Punta Arenas -Chile- de EE.UU. (5.05.46); Marcia Steward, la mujer que abrió Chile para la Fe, (18.05.46); Helen Cuéllar, bahá'í de Bolivia, rumbo a Chicago (5.07.46) y Gwenne Dorothy Sholtis (del 2 de diciembre de 1946 al 6 de enero de 1947).  De fecha incierta, probablemente para el período que sigue, es la visita de Helen Sharon de Arizona, EE.UU.  La mayoría de damas que estaban de paso se quedaban en el departamento de Eve.

Luz Sáenz de Sáenz recibe una carta del Guardián fechada 5 de marzo de 1946, siendo el primer peruano (a) que recibe esta bendición, además de Lovatón.  En esta Shoghi Effendi le dice:

"Que el Amado de nuestros corazones bendiga ricamente vuestros altamente meritorios esfuerzos, y le capacite a ampliar continuamente el campo de vuestras actividades y ponga un noble ejemplo a vuestros compañeros trabajadores a través de Latinoamérica.

Vuestro verdadero hermano,

Shoghi".(60)

Como vimos, padre, madre e hijo de la familia Sáenz entraron a la Causa.  Su bebe Nancy Gladys Sáenz Sáenz nació en 1946.  Esta niña junto con Henrifer Germán Vicent Morales Macedo Mendoza (nacido el 22.01.47), Rose Mary Elizabeth Beckett Angulo (nacida el 29.07.47), Emily Joyce Beckett Angulo (nacida el 0.09.48), Manuel Alfonso Vera Canessa (nacido el 13.12.49) y Alejandro Javier Vera Canessa (nacido el 9.05.51), vienen a ser los primeros niños nacidos dentro del seno de la comunidad bahá'í del Perú.

El 29 de mayo de 1946 se concluye la lápida de mármol en el sepulcro de John Stearn.

En algún momento de la actividad de Eve en Lima, le sucede una interesante anécdota y muy curiosa. Sabemos que el mismo día que llegó al Callao se hizo amiga en la aduana de la señora Gray quien radicó en Lima, dato muy especial pues ella había conocido a 'Abdu'l-Bahá y a Su esposa, y había quedado muy impresionada de El.

Nuevamente en Lima se encuentra  con otra señora quien también había conocido al Maestro.  Ella se apellidaba Braddeck y mientras estaba en una casa particular leyó el nombre de 'Abdu'l-Bahá en un libro.  Pero en dicho momento, pronunció Su nombre tan fuerte que su anfitriona sorprendida le preguntó por la razón de su exaltación.  Ella entonces le cuenta que había conocido a 'Abdu'l-Bahá y le suplica le diga dónde obtuvo el libro.  Así es como se entera de Eve Nicklin y junto con su hija se dirigen a verla.

"Nos habló de su vida como una joven americana", relata Eve, "viviendo en Egipto, de sus visitas a 'Abdu'l-Bahá y a su familia en Haifa, Palestina.  'Aunque yo era una niña, lo recuerdo bastante a El', dijo la hija,  'Recuerdo sentándome a Sus pies con los otros niños', agregó.  'Y el me dio una piedra de anillo que yo atesoré mucho'.  Les mostramos entonces los libros 'The Bahá'í World'.  Cuán ansiosamente la Sra. Braddock buscó en ellos las fotos de caras familiares.  Había una cara que deseaba encontrar, Lúa Getsinger ... Ella no había pensado mucho acerca de la religión con el paso de los años, pero recordaba con frecuencia el camino ejemplar de la vida de 'Abdu'l-Bahá".

Entre las celebraciones de aquel año de 1946 figuran la fiesta de Naw Rúz con veinte personas, bahá'ís y amigos y la elección de la Asamblea Local con nueve votantes, cuyo resultado fue:

1. Mary Angulo

2. Manuel Vera

3. Fidela Falcón

4. Eve B. Nicklin

5. Alberto Lovatón

6. Guillermo Aguilar

7. Alejandro Franco

8. Luz Sáenz

9. Molly Landívar

Molly Landívar fue una creyente trasladada de Bolivia a Lima en abril de 1946 y tenía mucho conocimiento y experiencia bahá'í.

Entre los nuevos bahá'í de 1946 tenemos a David Harry Beckett (25.04.46), Graciela Casanova (9.07.46) y Mario Rodríguez, alumno del ICPNA, (12.10.46).

David Beckett, inglés de nacimiento, era un joven que se desempeñaba como funcionario del Consulado Británico en el Perú. Juanita Córdova, una chica no bahá'í, le invitó a participar en las reuniones del Frienship Club.  Allí tuvo la oportunidad de conocer a Mary Angulo quien sería su esposa.  David de primer momento se sintió muy feliz de encontrarse con Eve y con la Fe. Su padre había sido misionero protestante y David fue criado bajo una severa educación bíblica.  Sus padres se sorprendieron cuando les escribió a Inglaterra pidiéndoles el consentimiento para casarse con Mary, pero finalmente se lo otorgaron.

La boda tuvo lugar el 31 de octubre de ese año.  Aquel fue el primer matrimonio bahá'í en el Perú y también en Sudamérica. De un diálogo ficticio que Eve creó para ilustrar ciertos momentos de la historia bahá'í del Perú, utilizando a Henrifer Morales Macedo y Rose Mary Beckett, llegamos a conocer los detalles de la ceremonia.

Rose Mary dice: "El matrimonio tuvo lugar en el Centro Bahá'í, que en ese tiempo fue la casa de la pionera residente (Eve Nicklin). La habitación que daba al Este fue escogida para solemnizar el matrimonio, el que fue decorado con hermosas flores; y el Mas Grande Nombre daba el toque final.  Entre los que asistieron fueron: Eve B. Nicklin, pionera residente, Manuel Vera, vicepresidente de la Asamblea y Mario Rodríguez quien leyó la Tabla de Matrimonio de 'Abdu'l-Bahá.  Mi madre llevaba un precioso recuerdo en sus manos, eran algunos cabellos de la sagrada cabeza de Bahá'u'lláh que habían sido colocados en un marco en forma de libro.  Siendo un regalo (c) originalmente de Bahíyyih Khánum (d) a Martha Root.

"¿Y los invitados?, preguntó Henrifer.

"Los bahá'ís por supuesto, sus amigos y parientes, también los compañeros de trabajo de la oficina del Consulado Británico. Cerca de sesenta en total.  Yo recuerdo a mi padre decir, cuán interesado estaba el Cónsul tratando de leer el Más Grande Nombre.  Parece que había servido en Persia y había entrado algunos bahá'ís en su trabajo, pero no supo mucho de la Fe hasta asistir al matrimonio.

"El matrimonio de tu padre y de tu madre, fue la unión del viejo y el nuevo mundo, no es cierto?" remarco Henrifer.

"Si, mi madre es peruana y padre inglés.

Recuerdo una parte de la carta que el Guardían les envió por intermedio de Rúhíyyih Khánum.  "El (Shoghi Effendi) espera que ustedes representantes del viejo y nuevo mundo, realizarán muchos servicios valiosos para la Causa". (62)

Por esa fecha, Eve escribe al Guardían y le adjunta foto de la nueva pareja, y aunque la respuesta llega tarde, por la presión de su trabajo, esta trae nuevamente su bendición.  El le escribe de su puño y letra:

"Asegurándole mis continuas y amorosas oraciones por vuestro éxito y para la extensión de vuestros meritorios servicios, vuestras históricas y profundamente apreciadas actividades,

Vuestro verdadero hermano,

Shoghi"(63)

En agosto de 1946 les bahá'ís de Lima inician los trámites para el registro de la Fe Bahá'í en el Departamento de Culto del gobierno. Después de intensos ajetreos reciben formalmente la noticia que no se necesitaba registro porque en el Perú hay libertad de religión pero que para efecto de permiso para propaganda deben acudir primero al Prefecto.  Sin embargo, encontramos que el 30 de diciembre de 1947 queda constituida la "Asamblea Bahá'í (LUZ) "ante Notario Público y ante los Registro Públicos el 12 de febrero de 1948, en el tomo de Asociaciones, como una asociación cultural.

Estos trámites eran estudiados por la Asamblea Local pues ya los bahá'í limeños empezaban a hablar de expandir la Fe a otros lugares como Cusco, Huancayo, Callao.

Es por el año 1946 cuando deciden abrir el Callao como ciudad meta.  Para este efecto, el padre de David Beckett era el representante de la Sociedad Bíblica en el Perú, y esta rama tenía una oficina pequeña en el Callao.  El caballero dejó el país para ir a Inglaterra y,  alquiló el local a los bahá'ís.  Cuenta Eve que las cajas de Biblias que aun quedaban las cubrieron y tuvieron un tipo de colchones para sentarse, siendo el mobiliario inicial una mesa y un escritorio.

El Centro Bahá'í del Callao -así llamado- empezó a funcionar el 3 de octubre de 1946, con una capacidad de treinta y siete personas. Para diciembre de 1946 había cinco creyentes en el Callao.

Para el año nuevo gregoriano tuvieron los chalacos una fiesta para la juventud con cincuenta asistentes y luego se dio una charla.  Eve cuenta que en enero se forma el Club de la Amistad Universal en el Callao y que el presidente "está estudiando la Fe".  Para las dos primeras sesiones del Club tuvieron dieciséis miembros.

También para esos últimos meses de 1946 se decide que Alberto Lovatón asista al Congreso de Buenos Aires a realizarse el siguiente año.  En septiembre de ese año el Dr. Aguilar viaja a Estados Unidos por seis meses, y Alejandro Franco viaja también por seis semanas al mismo país para una operación.

Para 1947 se realiza el primero de los cuatro congresos sudamericanos bahá'ís que se iban a suceder hasta 1950.  Este se realizaba en la ciudad de Buenos Aires e iba como delegado peruano Alberto Lovatón.  También asiste del Perú Roque Jiménez. De acuerdo a las reminiscencias de Alberto, el Congreso fue muy movido y se realizaron una serie de conferencias en diferentes locales con un público heterogéneo.  Su viaje lo realizó por tierra, a Puno por tren, cruzó el Lago Titicaca por barco y luego en ferrocarril a La Paz. Estuvo una semana en esa, alojado en casa de la Familia Cuéllar y entonces tomó el tren viajando durante cuatro días hasta llegar a la capital argentina.

Es en esa medida en que la incipiente comunidad peruana va consolidándose, dando sus primeros frutos, formándose los primeros oradores, señales de madurez, con crecimiento sostenido, destacando su amor y unidad.  Ellos fueron los Rompedores del Alba en suelo inca.

Vemos que Alberto Lovatón recibe la siguiente carta del Guardían:

"18 de febrero de 1947

Querido hermano bahá'í,

Vuestra carta fechada 14 de octubre fue recibida por nuestro amado Guardían y me ha instruido contestarle en su nombre.

Las nuevas del maravilloso éxito de la Conferencia de Buenos Aires le han llegado, y él siente que verdaderamente marca un punto de giro en el desarrollo del trabajo en Sudamérica.  También ha demostrado que los creyentes de Latino América están encaminándose a ser capaces no sólo de elegir sus dos Asambleas nacionales, cuando el tiempo llegue, sino que serán capaces de administrar los asuntos de la Causa en estas repúblicas del Nuevo Mundo con dignidad, eficiencia y éxito.

Las noticias que usted le dio sobre el trabajo de enseñanza llevado a cabo por vuestra Asamblea en el Callao le han dado gran satisfacción. Este trabajo es de la mayor importancia, y él le asegura que orará para que pueda ser exitoso, y que una fluorescente comunidad bahá'í pueda pronto existir.

Vuestra devoción y amor por nuestra gloriosa Causa, lo siente él muy profundamente, y él orará para que vuestros servicios puedan ser ricamente bendecidos por Bahá'u'lláh.

Con cálido amor bahá'í.

R. Rabbani

(Del puño y letra del Guardían)

Asegurándole mi profundo y permanente aprecio de vuestros meritorios e históricos servicios a nuestra amada fe, y de mis fervientes oraciones para vuestro éxito, y de la rápida realización de cada esperanza acariciada por usted para su extensión y propagación,

Vuestro verdadero y agradecido hermano,

Shoghi". (64)

A continuación encontramos una descripción de un programa que confeccionaron los jóvenes y Eve para celebrar la Declaración del Báb el 23 de mayo de 1947, y que le extractamos de la conversación imaginaria referida anteriormente:

"Es un sketch por tres personas describiendo los acontecimientos del comienzo de la era bahá'í, una idea que siguió al pequeño drama. Parece que habían preparado de antemano  telegramas y en la noche del aniversario fueron entregados en el Centro Bahá'í y a sus amigos que al abrirlos contenían un mensaje tomado de  "La Sabiduría de 'Abdu'l-Bahá". "Una idea verdaderamente novedosa para darse cuenta del significado de los tres grandes acontecimientos que ocurrieron en la misma fecha de la Declaración del Báb, nacimiento de 'Abdu'l-Bahá y el envío del primer mensaje telegráfico". (65)

En otra oportunidad, "La juventud de la Amistad Universal pidió tener una fiesta en el día de la Navidad en el Centro Bahá'í.  Los miembros del Club prepararon el té, y arreglaron una pequeña fiesta.  El programa estaba a cargo de la juventud bahá'í.  A una señal convenida, la luz eléctrica fue apagada y una gran vela blanca fue encendida, todos los invitados se reunieron alrededor formando un círculo".

"El brillo de la luz central reflejaba sobre los rostros de los jóvenes a medida que se les iba narrando una historia de la venida a la tierra de una progresión de grandes profetas y portadores de la Luz, tales como Moisés, un Cristo, un Mahoma, el Báb y Bahá'u'lláh.  Cuando la historia finalizó, cuatro jóvenes, representando al Este, el Oeste, el Norte y el Sur, trajeron sus velas y las encendieron de la luz central; entonces encendían las velas más pequeñas que tenía cada invitado.  Simbolizando la difusión de la luz de La verdad del mundo"... Y atado a cada pequeña vela estaba un mensaje de Luz de las Plumas del Báb, Bahá'u'lláh y 'Abdu'l-Bahá.  Un invitado especial era la instructora bahá'í Gwenne Sholtis.  Ella condujo a los jóvenes a cantar la Canción del Amor, de Nina Benedict Mattson". (66)

Encontramos también que: "...Ellos usaban el método de discusiones en mesa redonda en sus reuniones públicas de cada semana.  Los peruanos gozaban especialmente tomando parte en las conferencias; fueron empleadas ayudas visuales.  Mario Rodríguez, con un talento especial para el arte, pintaba anuncios y cartas gráficas para este propósito.  Se daban charlas gráficas para explicar más ampliamente su significado". (67)

VI

La Comunidad Bahá'í de Lima (II Parte)

(1944 - 1951)

"Tenía un sistema de trabajo muy especial", habla la querida Meche Sánchez refiriéndose a las facetas de la labor educadora del personaje de esta modesta obra.  "Demostró una capacidad y paciencia grandes.  Tenía una manera muy especial de atraer a los jóvenes.  Primero, como ella vivía en La Colmena, era un sitio donde delante casi de su casa pasaba el tranvía que iba a los balnearios del Callo y La Punta.  Durante todo el verano ella nos invitaba los domingos para que lleváramos una lonchera y estuviésemos en su casa a las nueve de la mañana o diez. Salíamos al Callao y nuestro sitio de baño era La Punta.  Ella era una buena nadadora.  Entonces, primero jugábamos, conversábamos y después íbamos a bañarnos.  A la hora del almuerzo siempre elegía un sitio solitario para almorzar.  Es allí que ella empezaba con un libro "Bahá'u'lláh y la Nueva Era" a dar sus primeras clases.  Entonces todos estábamos gozosos de escucharle leer, nos traducían, y ella daba sus opiniones. Regresábamos en la tarde.  El carro hacía su última parada casi también delante de la casa.  Entonces queríamos irnos ya a nuestras casas.  Y ella decía  "No, tienen un momentito que subir y tomar un té... después de todo un día de playa tienen que tomar algo caliente".  Subíamos, preparábamos el té.  Siempre tenía unas galletitas y nos sentábamos en la alfombra, en el suelo, y empezaba ella a dar otra clase, pequeña, pero aprovechando el tiempo, daba otra clase.

Eso era en verano.  En invierno, nosotros tenemos Chosica con sol todo el año e íbamos en tren.  Eso era una cosa muy hermosa.  El tren quedaba a cuatro cuadras... Entonces también nos invitaba temprano porque el tren salía a las ocho de la mañana y regresaba a las cuatro de la tarde.  Entonces todos estábamos con nuestras loncheras y salíamos con Eve.  Esas idas en ese tren hasta Chosica eran verdaderamente un viaje maravilloso para nosotros.  Llegábamos y buscábamos un sitio en el río, que tuviera agua para podernos bañar y al mismo tiempo ella estaba buscando los sitios que tenían pasto y árboles.  Allí nos sentábamos, conversábamos, estudiábamos y luego nos bañábamos y después venía el almuerzo.  Cada uno teníamos mucha alegría.  Ella empezaba a hacernos conocer unos a otros, a irnos hermanando, sintiéndonos como una verdadera familia.

Cuando regresábamos de Chosica también era el mismo estilo. "Tienen que subir y tomar el té".  Ahora ya era el invierno. "Tomar el té y reposar un poco y después se van a sus casas". Eran por lo regular cuatro y media de la tarde.  Subíamos al departamento, preparábamos el té, nos sentábamos en la alfombra y Eve empezaba con otra lectura y otra clase.  Esta era la manera como ella empezó verdaderamente, a fortalecer esta Asamblea en Lima.

Fue la primera maestra en ayudas visuales.  Como no podía hablar castellano, entonces ella recortaba figuras y las pegaba en cartones.  Siempre tenía revistas de colores.  Entonces enseñaba los principios así: igualdad de derechos de hombres y mujeres, ponía siempre la mujer en un lado, al hombre en el otro lado, en medio una balanza... hacía cosas maravillosas.  Para explicar por ejemplo que no hubiese ninguna diferencia de clases, ponía un chino, un negro, un blanco, en fin, diferentes razas, haciendo una redondela y siempre hablaba de esa unidad que tenía que haber.  Todo lo hacía con figuras.  Todos estos principios que tenemos, ella tenía tremendos álbumes , para poder explicarnos.  Esa fue la manera cómo ella empezó a trabajar... Una de las cosas más hermosas que nuestra pionera ha tenido fue nunca estar apurada por la hora.  Era una persona que no quiso tener relaciones con su colonia.  Nosotros, yo, por lo menos siempre decía: "Eve, ¿por qué no invitas a unos amigos americanos que aquí hay una colonia hermosa".  Ella decía: "No, mis amigos y mis hijos son ustedes los peruanos".  Nunca hubo apuro para almuerzo, para lonche o para comida.  Si ella veía que nosotros estábamos entretenidos estudiando cualquier libro o ayudándole con sus ayudas visuales, ella estaba feliz.  Tengo la sensación que ella quería que nosotros nos sintiésemos como en "nuestra casa". Recuerdo que en esos primeros años, estoy hablando de 1947, 1948, en su departamento, un bahá'í dijo: "Eve, qué tal si pintamos?" "Muy bien hijos, hagan ustedes, pongan el color que deseen, esta es su casa".  Y pintamos con Demetrio Molero, linda quedó la sala, el dormitorio de ella, la cocina, el baño, en fin, Eve nos hacía sentir que esa era nuestra casa". (68)

Para ese mismo año de 1946 se registraron tres ingresos: el 8 de abril de Demetrio Molero, el 17 de diciembre del recordado Julio Beteta y el 23 de diciembre de Meche Sánchez.

En octubre Eve visita Trujillo en compañía de Molly Landívar, para ver posibilidades de trasladarse a esa ciudad norteña, pero aparentemente nada se concretó.

La Asamblea de 1947 fue conformada por: Alberto Lovatón, Mary de Beckett, Manuel Vera, Fidela Falcón, Eve Nicklin, Guillermo Aguilar, Alejandro Franco, David Beckett, Luz Sáenz. Del exterior pasaron Artemus Lamb en marzo, Flora Emily Hottes, (del 16 al 20 de abril), Valeria Lamb Nichols (del 16 al 29 de mayo) haciendo un pic-nic en la cumbre del Cerro San Cristóbal.

En el Callao prosiguió igualmente el trabajo con entusiasmo. El señor Demetrio Taboada abrió su casa para la Fe y en la celebración del nacimiento del Báb estuvieron alrededor de sesenta personas.

Debido a que el contrato del Centro Bahá'í en el Callao se venció, con mucha dificultad encontraron otro local pero solamente se podía usar dos noches cada semana, los martes y jueves.  Daban clases de inglés y luego hablaban de la Fe con temas de educación los bahá'ís que daban sus charlas.  El local empezó a funcionar el 7 de julio de 1947 en la calle Domingo Nieto 169.

Del propio relato de la conversación de Meche conocemos también la de Demetrio Molero.  Meche era diseñadora de vestidos y trabajaban juntos.  Como ella deseaba tomar un curso por correspondencia de costura en inglés, decidió tomar lecciones para aprender el idioma y fue donde un alemán, profesor de inglés, quien al conversar con ella y ver que su horario de trabajo era complicado le recomienda vaya donde Eve y a la vez, le advierte que tenía una "religión rara".  Fue también este alemán quien condujo a Mary Angulo de Beckett al Edificio Raffo.

Esta es la narración de Meche, de cuyos testimonios, el autor confiesa no poder desprenderse:

"Entonces me mandó donde Eve y así fue conforme yo le conocí.  Cuando la conocí era recién también que ella estaba iniciándose y que tenía su Asamblea Local elegida hacía dos años, y su Club que fue al que me invitó.  Me dijo: "Bueno, espero verte el miércoles que tenemos aquí un club".  Bueno, como yo no era bahá'í, no entendía las cosas.  Vi los cuadros nomás y pregunté: '¿Quién es el señor de este cuadro?', que era 'Abdu'l-Bahá. Entonces tenía de intérprete a un joven Manuel Vera, que me explicó ... Entonces fui el día miércoles y estaba una americana, la Sra. Gwenne Sholtis que estaba de paso para Bolivia, pionera allá, y entonces ella hizo todo un juego, todos sentados en la alfombra, en el suelo, todos éramos jóvenes y eran las preguntas en Inglés y las respuestas en Inglés.  Fue una cosa muy sencilla así, muy linda, que me gustó y después dijo que leyera algo de su libro, también viejito, "Bahá'u'lláh y la Nueva Era" que era sobre igualdad de derechos de hombres y mujeres, y yo lo leí, y ella me dijo, "ah, has leído bien clarito Meche ¿tú no quisieras venir el sábado para hablar sobre este punto?" "¿Qué cosa hay el sábado?". Entonces me dijo: "Se reúnen, unos jóvenes y leemos de este libro ;tú lees y Manuel Vera va a dar las explicaciones que yo voy a dar en Inglés y él es el traductor".  Todo esto era en Inglés.  "Perfecto", dije yo.

Fui y conté a un amigo íntimo que tenía, que lo conocía yo de pantalones cortos, que se llama Demetrio Molero... Demetrio en ese entonces trabajaba ya conmigo... y yo le digo, "Demetrio, sabes, que me ha invitado esta señorita Eve Nicklin que es linda y dice que da charlas los sábados y que yo lea este párrafo de este libro y después vamos a comentar, pero sabes, de que yo tengo un poco de miedo porque yo no sé de qué se trata, si ella es política porque habla de derechos de hombres y mujeres y también he escuchado de una moneda universal".  Y él me dice: "Pero Meche, ¿por que te metes en estas cosas?, tú no sabes". "Bueno", le dije yo, "pero tenemos que tener también una variante en nuestras vidas.  Y yo por eso te invito porque tú eres mi amigo.  Invito a mi hermano Enrique y a algunos amigos de la universidad en que él está estudiando.  Y en fin, a alguna gente.  . No me vayan a querer ellos tirar tomates". "Bueno", él me dijo, "vamos".

Llegó ese sábado y yo me había preparado sobre este libro; había leído y fuimos con mi hermano, mi cuñado y algunos amigos de mi hermano.  Cuando yo terminé de leer este librito y di mi opinión, porque siempre yo estaba interesada, eso sí, de que tenía que haber justicia, pero justicia social no por medio de la religión sino de otra manera.  Entonces Eve Nicklin habló y me explico y dio una relación de lo que es la Fe Bahá'í.

Yo me asombré cuando Demetrio levantó la mano y dijo: "¿Qué cosa tengo que hacer para entrar a este movimiento?.  "Bueno, usted tiene que leer tal y tal y tal libro".  Bueno, allí terminó.  El día lunes, cuando él fue a mi casa yo le dije:  "Pero Demetrio, ¿qué cosa has hecho tú de pertenecer a un movimiento si este movimiento es cosa que acá dice que es religión". "Sí pues Meche, pero yo toda la vida he pensado ampliamente.  Tú nunca me has visto ir a misa ni comulgar.  Tú eres la cucufata, que comulgas, todos los primeros viernes vas a misa y todas esas cosas.  Pero yo, mi mente, es completamente diferente".  Entonces, a mí me costó cerca de un año que iba molestando a los bahá'ís, al principio medio que me burlaba de ellos, porque yo veía y decía, "estas cuatro personas, qué piensan, de que si Jesús, Cristo, es el Hijo de Dios ...y cómo pueden ellos decir de que Bahá'u'lláh es el retorno de Cristo".  Y entonces, allí fueron mis luchas internas, mis confesiones habladas con el Padre Fordín, que había sido mi guía espiritual desde que tomé la comunión a la edad de siete años.  Y yo le explique a mí nada me prohiben acá". Y entonces, él, un hombre muy inteligente, dijo: "tienes que tener cuidado.. porque pueden ser... los falsos profetas que llegan (él iba a mi casa).  Pero en fin, si nada te prohiben, tú sigue investigando" Y así fue como después de un año, en diciembre, dije "quiero pertenecer a esta Fe".

Y no fue fácil.  Porque cuando se reunieron en la Asamblea Local me hicieron muchas preguntas; ya me habían hecho estudiar la "Voluntad y Testamento de 'Abdu'l-Bahá", muchos pasajes de la "Nueva Era" y después me hicieron varias preguntas; yo me acuerdo de que una de ellas fue "¿por qué quieres tú ser bahá'í?". Yo no sé lo que respondí.  Y me preguntaron de la Voluntad y Testamento, si yo estaba aceptando a Bahá'u'lláh como el Profeta para esta Nueva Era y estaba aceptando la institución que había de Asambleas y el Guardián que vivía.  Entonces yo dije que sí, que estoy de acuerdo, que no sé mucho, pero que voy a seguir estudiando, pero que quiero ser baha'í¼.

Entonces recuerdo que un día se hizo elección para delegados y salí yo de delegada para acompañar a Eve al Segundo Congreso en Chile en enero de 1948.

Fuimos en un barco caletero, chileno, que demoró quince días y durante estos quince días en que no había pasajeros, porque no era más que el capitán, su esposa, dos o tres mujeres, y con Eve creo que éramos cinco mujeres que íbamos, y después todo era la tripulación. Ibamos caleteando de puerto en puerto. (Eve enseñaba la Causa en cada puerto que tocábamos) Cuando íbamos a llegar ya a Valparaíso, es que yo ahí me di cuenta de mi responsabilidad.  Y yo le digo a Eve: "Pero si yo no sé nada.. Yo no sé cosas... que..." "Nó", me dijo, "tú vas a saber, Meche, presentar muy bien".  Y total, que entramos en un amanecer.  Yo estaba allí en la borda, mirando, y escuché que alguien dijo: "Mercedes Sánchez, Eve Nicklin".  Era un chileno que venía a recibirnos, a darnos la bienvenida.  Esteban Canales, que subió las escaleras rápido, y nos abrazó  Y yo, desde que escuché mi nombre así, , me di cuenta de que esta es la familia universal de la Eve Nicklin nos había hablado, , y que decíamos que eramos toda una familia. Entonces yo ya con él me sentí "protegida" y le dije: "Esteban, yo no sé nada".  "No te preocupes Meche, si todos estamos en el mismo camino". Eso fue en Valparaíso; me llevaron a casa de Rosita Caro... En este Valparaíso nos quedamos una noche a dormir.  Quiero contar esto porque tal vez, hace ver la capacidad de Eve.  Eso fue el sábado.  El día domingo yo sentí las campanas..  de la Iglesia.  Y yo me levanté, me vestí.  Eve también se vistió y salió tras de mí.  Me dijo: "Meche, tú no conoces a dónde vas".  Yo le digo: "Pero siento campanas por acá Eve Nicklin".  "Por acá debe haber una Iglesia, un templo cerca".  Y, efectivamente estaba muy cerca un templo.  Y fui; yo tenía todavía necesidad de escuchar misa.  Eve Nicklin entró al templo, yo me hinqué, ella hizo lo mismo y, hasta que salí... Fue una pionera así, con mucho criterio, eso que a veces nos falta a muchas personas.  Porque ella ahí me pudo decir: "Pero, cómo, si tú eres bahá'í, tú vienes representando".  No me dijo absolutamente nada.

Y después tomamos un tren con Esteban Canales y fuimos a Santiago. En una casa muy hermosa, se realizaba este Segundo Congreso.  Y allí me di cuenta que recién todos estábamos aprendiendo.  Todos empezábamos a hacer preguntas infantiles, ahora me parecen infantiles y fuera de lugar....". (69)

Este congreso -en enero de 1948- resultó ser muy inspirador, tanto porque los escasos bahá'ís dispersos en los diez países sudamericanos se iban conociendo y sintiéndose como una hermandad, como porque era la oportunidad de estudiar la manera cómo cada cual desarrollaba en su país el trabajo de enseñanza abriéndose paso.

Margot Worlwey, la delegada del Brasil, quien estuvo presente en aquel evento y quien había conocido a Eve en su corto pionerismo a ese país en 1937, recordó: "Ella escribió un pequeño boceto cómico sobre cómo formar una Asamblea y cómo deberían ser las elecciones y la conducción de las reuniones de Asamblea, que fue muy gracioso, y todos aprendimos, pues en ese tiempo, pocos de nosotros sabíamos con seguridad cómo se formaba una Asamblea y los procedimientos; todo esto estaba haciendo historia y lo tomábamos todos muy seriamente". (70)

Fue en dicho congreso en donde se recibió el llamamiento del amado Guardián para que un pionero se levante y vaya a consolidar la Asamblea Espiritual de Punta Arenas, en el extremo sur de Chile.  Los asistentes decidieron que viaje Eve por cuanto "era la única persona disponible por ese entonces".

Según Eve, "cuando a mi regreso de Santiago puse la noticia en conocimiento de ellos (los bahá'ís de Lima) todos pusieron el grito en el cielo.  Arguyeron una serie de razones.. yo misma tuve miedo de dejarlos". (71)

A pesar, de que la idea de ir a enseñar al Estrecho de Magallanes le había encantado y estaba muy contenta, sus temores fueron también muchos y por eso decidió consultar con su Guardián.

El 30 de enero de 1948, Shoghi Effendi, mediante su secretaria, le dice que "Él (Guardián) sinceramente aprueba su ida a Punta Arenas para fortalecer el trabajo allí, puesto que lo considera como una muy importante avanzada de la Fe y que debe ser mantenida a toda costa... Él orará en los Santuarios Sagrados para que vuestra labor en Chile pueda ser ricamente bendecida y para que los amigos en Lima redoblen sus esfuerzos y compensen en alto grado vuestra partida...".

Siendo que la obediencia fue la principal cualidad del pionerismo de Eve, ella hizo maletas.  Sobre su departamento, decidió dejarlo en manos de Alberto Lovatón y Luz Sáenz, pero la comunidad protestó argumentando que aquí ya había una Asamblea Espiritual responsable y que ellos se encargarían de mantenerlo hasta su regreso.  Finalmente Eve accedió al pedido y al poco tiempo se embarcó en el "San Sebastián" un 28 de febrero de 1948.  Al puerto del Callao le fueron a despedir un grupo de amigos bahá'ís.

"Bueno, aquí hay que andar", dijo severamente Demetrio Molero, el tesorero de la Asamblea.  Ya no podían seguir con la política del platito que Eve ponía en la mesa para recibir las contribuciones al Fondo y al cual caían unos escasos centavos.  Ahora era diferente y había que pagar 140 soles que era el alquiler del local y las propinas al ascensorista.  Demetrio dijo a todos que ya no iban a hacer lo que le hacían a Eve y que en adelante la contribución no podía ser voluntaria.

La Asamblea se reunió y consultando decidieron que cada miembro de la comunidad debería dar de acuerdo a su ingreso y fijarse una cuota.  Demetrio fue el encargado de ir religiosamente al trabajo de cada uno, mensualmente, a fin de efectuar la recaudación.

Cada semana había una comisión de dos personas para la limpieza y para las celebraciones.  Demetrio fue encargado de mantener abierto el centro cada sábado para las reuniones.  Cualquiera que fuera el número de visitantes, el local permaneció siempre abierto.

Como asegura Demetrio, hasta cuando Eve no salió, no sabía ella lo que había hecho.  Y conforme lo prometió Shoghi Effendi, la comunidad empezó a "redoblar sus esfuerzos".  De repente vieron que se hacían más responsables, que se activaban por sí solos y que la Asamblea maduró enormemente reuniéndose periódicamente.

Durante la ausencia de la pionera ingresaron ocho nuevos bahá'ís como mejor signo de que la enseñanza no se interrumpió.  Ellos fueron: Pedro Tejada (10.04.48), Desiderio Palomino (16.06.48), Sra. Barteau (9.02.49), Luis Fowler (16.03.49), José Manuel Oliva Viola (25.03.49), Luis King Valera (9.04.49), Elías Rivera Roca (9.04.49) -quien murió cinco meses después- Augusto Hernández Barandiarán (24.04.49) y Josefina Kawuamoto (26.09.49).

Los miembros de la Asamblea Espiritual Local de Lima en 1948 fueron: Manuel Vera, David Beckett, Demetrio Molero, Julio Beteta, Julia Mendoza de Morales Macedo, Fidela Falcón, Molly Landívar, Mercedes Sánchez, Guillermo Aguilar.

Manuel Vera contrajo matrimonio con Dora Canessa el 17 de julio de 1948 en el Edificio Raffo.  La novia era católica y por tanto fue el primer matrimonio inter-religioso que tuvimos.

Las visitas de afuera registradas durante 1948-1949 son" Carlos Saúl Hernández, delegado colombiano al Congreso de Chile (1.02.48); Anna True Parson, de California (enero 1949); Artemus Lamb, de Santiago de Chile, (15.02.49), Mary Binda (chilena); Lina G. de Smithson, de Iquique (15.02.49) y Amelia Collins quien en 1951 fuera nombrada Mano de la Causa de Dios.  De fecha desconocida, probablemente al período que sigue, es el paso de Janice Ewing de Santiago de Chile.

Es también en enero de 1949 cuando Demetrio Molero viaja como delegado del Perú al Tercer Congreso Bahá'í Sudamericano realizado en Sao Paulo, Brasil.  Su designación se debió a que el delegado electo no podía viajar por asuntos personales así como los suplentes.  Lo señalaron pero él rechazó la designacióndiciendo que era una persona sencilla y no iba a hacer bien el papel de delegado.

Finalmente, acepta hacerlo.  Viaja a La Paz y allí se encuentra con Mario Rodríguez quien viajaba como observador y juntos volaron a Sao Paulo.  Se encontraba muy nervioso y cuando le tocó su turno para hablar, explicó con sencillez las actividades en Lima.  Fue muy felicitado y lo invitaron a Río de Janeiro en donde expresaron que ahora solamente faltaba que Perú invite al próximo Congreso (el cuarto).  El respondió que en Lima no estaban preparados, pero en eso recibió una carta de Meche Sánchez indicándole que estaba tratando de adquirir una casa para el siguiente congreso.  Dado esto, Lima fue escogida como la siguiente sede.

Al concluir el evento de San Paulo, Amelia Collins pasa por Lima.  Ella les habló sobre administración, y los visitaba a pedido del Guardián, para justamente, hablarles del Orden Administrativo de la Fe, el desarrollo que empezaba a verse, y que pronto después del Cuarto Congreso se levantaría un pilar para la América del Sur, con la elección de la primera Asamblea Espiritual Nacional para diez países.  Tuvo reuniones en el Callao.  Cuando ella se reunía con los amigos, estos le preguntaban: ¿Qué hacía el Guardián?, ¿Cómo era?. Estuvo dos o tres días en Lima.

La noticia de que Lima sería la sede del Cuarto Congreso produjo una fiebre de trabajo en todos.  El Comité Interamericano escribió que se realizaría del 2 al 7 de mayo de 1950.

La Asamblea de Lima de 1949 tuvo los siguientes miembros: Julia Mendoza de Morales Macedo, Mary Beckett (luego Jorge Béjar), Manuel Vera, David Beckett (luego Angela Brown), Demetrio Molero, Viola Oliva, Mercedes Sánchez, Guillermo Aguilar, Alberto Lovatón.

En octubre de 1949 los dedicados esposos Beckett se mudan al Callao junto con Eve con el objeto de apurar los esfuerzos para lograr la Asamblea Espiritual Local del Callao.  Ellos vivieron en la calle Grau 865.

Varios meses antes, el Señor Luis King ofreció su casa para que funcione como Centro Bahá'í, en Cockrane 459, lo que efectivamente se concretó y ayudó mucho a la consolidación de la comunidad junto con el Centro Bahá'í que los esposos Beckett habían instalado en su casa; es decir, dos centros en el Callao en 1949.

Debemos recalcar que para julio de 1949 se empezaron a pasar diapositivas bahá'ís en los cines Gardel y Porteño del mencionado puerto y en noviembre de dicho año se dieron las primeras audiciones radiales bahá'ís de parte de los amigos chalacos en Radio Victoria los días domingos sobre la "Canción Celestial" de Howard Colby Ives y además spots anunciando las reuniones en los dos centros.

Entretanto, los limeños se dedicaban a conseguir los fondos necesarios para sostener financieramente el acontecimiento que venía.  Realizaron fiestas sociales, bailes de primavera Josefina Kawuamoto fue nombrada reina-, parrilladas, generalmente en la nueva casa de la familia Sánchez en Túpac Amaru 1870-Lince.

Estos primeros amigos, siendo mayoría juventud, bulleron de entusiasmo y planes.  Aunque dotados de un entendimiento todavía limitado de la administración y sus principios, su espíritu era lo resaltante.  A veces había extremos en su ingenuidad, como la vez que quisieron hacer una fiesta social para conseguir fondos y preguntaron a Eve si podían vender licor a lo que ella les señaló que podían hacerlo pero ellos como bahá'ís no podían tomar. (1950).

Las actividades bahá'ís, a su vez, se trasladaron al nuevo Centro Bahá'í en Lima en el Jr. Ocoña 257 -altos- el cual era un local cedido por Meche Sánchez.  En la actualidad dicho local está derruido.  Este fue alquilado por la Asamblea Espiritual de Lima la cual tuvo su primera reunión allí el 6 de julio de 1949, la última en el edificio Raffo el 12 de junio del mismo año. (e)

Otro ejemplo de lo original de la capacidad de los jóvenes bahá'ís la encontramos en un ejemplar del Boletín Sudamericano de enero de 1950.

durante la cual se desarrolló un magnífico programa. "El seis de enero se efectuó en la residencia de la señorita Mercedes Sánchez... la inolvidable "Fiesta de Medio Siglo" organizada exclusivamente para jóvenes por el Comité de Juventud Bahá'í de Lima y Comité Socio-Económico.  Más de un centenar de personas asistió a tan memorable velada

Los señores Manuel Vera, doctor Guillermo Aguilar y Esteban Canales fueron encargados de los discursos, en los cuales se dio en una forma interesantísima el Mensaje Bahá'í y se expresó el simbolismo y trascendencia de esta brillante reunión.  Completaron esta parte del programa la proyección de las hermosas diapositivas de la casa de Adoración Bahá'í de Occidente (Wilmette), con las bellas grabaciones hechas por el Comité Radial de Chile, y la simbólica y linda película sonora "Los pájaros no tienen frontera" cedida gentilmente.  Con bailes típicos y extranjeros, viandas y refrescos y una alegría desbordante, en la que siempre se mantuvo el magnífico espíritu bahá'í,... esta inolvidable "Fiesta de medio Siglo" que nunca será olvidada por todos los que tuvimos el placer de asistir... Como resultado tuvimos.magníficos contactos para nuestra amada Fe..." (73)

Otros eventos con las actividades de 1950 figura la Fiesta de Naw Rúz con 150 personas.  Realmente admirable el año 1950-51 en el cual hubo, por ejemplo, 49 charlas públicas.

Es asimismo digno de resaltar la celebración del Centenario del Martirio del Báb.

Era una fecha muy significativa tanto por la evocación de nuestro Profeta Mártir, como porque, particularmente en Latinoamérica, el Centro Mundial de la Fe informaba que se había crecido a 70 centros y 35 Asambleas Espirituales Locales.

Cuenta Meche: "Eve Nicklin es invitada a los Estados Unidos.  Toda nuestra comunidad la apoyó.  Necesitaba ese viaje que verdaderamente lo había ganado.  En Lima conmemoramos ese acontecimiento con dos grandes reuniones... Una a las 12 del día, hora del martirio, en el pequeño local que ya teníamos en la calle de Ocoña, y otra en la noche con más de cien personas en casa de la Familia Sánchez.  Al regreso de los Estados Unidos, Eve nos traía un regalito, conforme decía, para sus hijos.  Y ella decía que ya había tenido noticias de que la conmemoración del Centenario del Martirio del Báb, había sido todo un éxito:  "Los felicito, ya están ustedes listos para seguir solos". (74)  Eve estuvo en el país del Norte en los meses de junio, julio y agosto de 1950.

Y en verdad, la comunidad limeña se hallaba en niveles mayores de desarrollo.  Su actividad era dinámica y su visión de la Causa era elevada y segura.  En este período se registra una buena cantidad de ingresos:

Germán Mansilla Rivas              2-03-50

Angelina de Brown                              06-08-50

Jorge Béjar Rivera                             11-10-50

Adrián Urteaga                                    15-11-50

Rosario Urteaga G.                               15-11-50

Yolanda Urteaga                                 19-11-50

Antonio Centellas                                  09-02-51

Adelaida Tirado Oliva              09-02-51

Antonio Morales Guzmán                       09-02-51

Genoveve G. de Urteaga                        09-02-51

Ana Márquez Torre                         09-02-51

Miguel Feijo Campbell                        09-02-51

Norma Rodríguez                                13-04-51

Nora Tirado                                      13-04-51

Las visitas a Lima en 1950 fueron de:  Sheila Rice-Wray (1-08-50); Lousie A. Ghoger de California, EE.UU. (31-10-50); Katharine P. Cole, de Ohio, EE.UU. (23-11-50); Dorothy Campbell de EE.UU. (12-12-50); y Gwenne Dorothy Sholtis de EE.UU. (12-12-50).  Sheila Rice-Wray se encontraba muy cansada de una gira de enseñanza y se quedó tres meses viviendo en La Punta haciendo una labor provechosa para la Causa.

Una actividad sugestiva realizada por los limeños, a la que se sumó entusiasta como siempre el Callao- fue aquella del 2 de enero de 1951 que se celebró el Día de la Religión Universal.  El acto tuvo lugar en el Salón de las Américas del Hotel Bolívar con la asistencia de 120 personas.  Hablaron Jorge Béjar, Mercedes Sánchez y el doctor Guillermo Aguilar.  Se contrató a elementos de la Orquesta Sinfónica Nacional para que amenizaran la ceremonia.  Fue todo un éxito.

Bien, queridos amigos y cansados lectores, parece ser que la alegría de aprender lo que los creyentes devotos de aquella época hacían, nos ha llevado a olvidar a nuestra querida Eve en su lejano Puerto de Punta Arenas.  No seamos pues ingratos y vayamos a verla.

Había logrado ella consolidar la Asamblea Local en ese remoto lugar, en esa posta tan admirada por Shoghi Effendi, y en donde vale decir, su abnegada labor se vio dificultada por el terrible invierno, la nieve, las fuertes lluvias, y su reumatismo, pues era una mujer pasados los cincuenta años.  Eve sintió que en Lima tenía a la gente pero no la propaganda, pero que en Punta Arenas tenía la propaganda pero no la gente.  Pero por sobre todo su labor pionera fue intensiva, desarrollando toda su actividad como ella sabía hacerlo, para dar la Fe a los pobladores de la Tierra del Fuego.

Seguía enseñando Inglés para ganarse la vida y siempre con su dificultad para expresarse apropiadamente en Castellano.  Le escribe al Guardián y él le responde a través de su secretaria con fecha 6 de diciembre de 1948.

"... Él (Shoghi Effendi) comprende plenamente las dificultades comprendidas en el mantenimiento de una Asamblea tal como aquella en Punta Arenas.  Pero él urge a los amigos y a usted no descorazonarse, sino más bien, intentar nuevos medios de contactar un campo diferente, tanto como sea posible.  Quizás mediante ser socio activo en algún club social o algún otro tipo, o asistir a obras de caridad, o de promoción de la ONU.  El apoyo en maneras como estas, usted y los creyentes podrían lograr conseguir nuevos contactos quienes no podrían normalmente responder a una reunión pública, avisos o radio.

El orará por vuestro éxito y la protección de vuestra asamblea en los Santuarios Sagrados y él aprecia grandemente vuestros determinados y devotos trabajos". (75)

Pero el corazón de Eve estaba en verdad en su "país adoptivo" y con sus "hijos espirituales", sus "bebés".  En la entrevista con Mario León, ella trae al presente los sentimientos de su corazón en aquellos tiempos.

EN: "Mantuve una estrecha colaboración con ellos.  Me mantuve al tanto de todo lo que ocurría.  Cuando exponían algunos de sus problemas yo trataba de guiarlos en aquello que yo podía hacerlo.  Claro, lo que escapaba de mi posibilidad derivaba al amado Guardián.

ML: Y ellos, ¿ no le pedían que regrese al Perú?

EN: Por supuesto.  Algunos amigos me decían que los problemas se agudizaban y que era necesario mi retorno.

ML: Y,  ¿cuándo regresó usted?

EN: Bueno, una vez sus problemas se agravaron o les pareció así.  Decidieron pedir al Guardián por cable mi retorno.  Ellos nunca mencionaron que habían cablegrafiado.

ML: Y, ¿cómo supo usted que ellos habían cablegrafiado al Guardián?

EN: (Se sonríe) No recuerdo exactamente.  Pero alguien me preguntó qué era lo que el Guardián me había dicho.  A lo que le contesté que la meta en Punta Arenas había sido lograda, entonces, al Guardián le pareció tiempo para mi regreso.  Pero, insistió en que el Guardián tuvo que haberme dicho acerca de la solicitud que ellos habían hecho". 

¿Qué fue lo que ustedes solicitaron?  Pregunté

¡Su retorno!

Y obtuvieron alguna respuesta?  Volví a preguntar. Claro que sí!  Eve, respondieron.

¿Dónde está? ¿Puedo ver la respuesta? 

¡Ah, la respuesta es que tú estás aquí!" (76)

Eve regresó al Perú el 26 de mayo de 1949.

 

 

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(*) Doctor en pedagogía. Bahá'í peruano residente en Sidney, Australia.


 

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